Bajo el suelo de la Villa de Ocaña se esconde una «catedral de agua» del siglo XVI. Este prodigio de la ingeniería renacentista se presenta en la Feria Internacional de Turismo como el gran estandarte del patrimonio sensorial de Castilla-La Mancha.
POR REDACCIÓN OCAÑA – Hay historias que no se escriben sobre el papel, sino que se tallan en la piedra y se filtran en el agua. A tan solo unos kilómetros de Toledo, el municipio de Ocaña custodia uno de los secretos mejor guardados del Renacimiento español: la Fuente Grande. Esta obra maestra, datada en 1573, dejará de ser un tesoro local para convertirse este año en la gran apuesta de la región en FITUR, la feria turística más importante del mundo.
Una ingeniería con alma de laberinto
Más allá de su imponente presencia exterior, la Fuente Grande es un complejo sistema de galerías y cámaras de decantación diseñado para purificar el agua de forma natural. Sin embargo, lo que comenzó como una necesidad técnica para el abastecimiento del pueblo, terminó convirtiéndose en una obra de arte total.
Quien se adentra en sus pasadizos no solo visita un monumento; se sumerge en una experiencia sensorial. El goteo rítmico del agua, la penumbra que envuelve los pozos de color turquesa y la sorprendente acústica de la ‘Habitación de los Secretos’ —donde el sonido parece jugar con las leyes de la física— transforman la visita en un viaje místico al corazón de la tierra.

Ocaña: El valor de lo invisible
La elección de la Fuente Grande como protagonista en Madrid no es casual. Ocaña es un auténtico museo al aire libre que cuenta con siete Bienes de Interés Cultural (BIC), pero esta estructura subterránea representa algo más profundo: la ancestral cultura del agua en Castilla-La Mancha.
«Llevar la Fuente Grande a FITUR es poner en valor nuestra tradición de respeto por los recursos y la inteligencia de nuestros antepasados», señalan fuentes municipales.
Gracias a las recientes fases de rehabilitación, este «gigante dormido» ha recuperado su esplendor original. La apuesta por este monumento busca atraer a un turista de experiencias, aquel que huye de las rutas convencionales y busca lugares que dejen una huella emocional.

Del subsuelo al escaparate mundial
El eco de estas galerías renacentistas resonará con fuerza este enero en Madrid. La Fuente Grande se posiciona como un motor de desarrollo para la comarca, demostrando que el patrimonio recuperado es la mejor carta de presentación para el futuro.
Ocaña invita ahora al mundo a bajar un peldaño, cruzar el umbral de la superficie y descubrir que, a veces, para tocar el cielo, primero hay que conocer los secretos que la tierra lleva siglos guardando.



















1 comentario. Dejar nuevo
[…] El «milagro subterráneo» de Ocaña: La joya que conquistará FITUR […]