MONTALBO (CUENCA) – 8 de mayo de 2026
En una operación relámpago ejecutada esta mañana, agentes de la Policía Nacional han logrado capturar en la provincia de Cuenca a uno de los fugitivos más buscados y peligrosos del país. El detenido, que cuenta con un historial de más de 40 denuncias, había recurrido a un reciente cambio de género registral en un intento desesperado por eludir sus condenas por agresión sexual y violencia de género.
Un perfil psicopático y manipulador
La peligrosidad del arrestado no solo radicaba en sus delitos sexuales, sino en su sofisticado modus operandi. Según fuentes policiales, el individuo presentaba un marcado perfil psicopático y utilizaba tácticas de dominación extrema sobre sus víctimas.
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Falsa identidad: Se hacía pasar por agente de la autoridad para coaccionar y acosar a sus víctimas.
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Represalias violentas: No dudaba en incendiar vehículos o viviendas de quienes se resistían a su control.
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Extorsión digital: Utilizaba material íntimo captado sin consentimiento para chantajear a los afectados.
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Inducción al delito: Manipulaba a terceras personas para que cometieran actos ilícitos contra sus enemigos personales.
La huida y el fraude de ley
El prófugo se encontraba en paradero desconocido desde abril, tras arrancarse el dispositivo de localización (pulsera telemática) que portaba por condena judicial y no presentarse a una vista clave. Su estrategia final fue el cambio de género, una maniobra que los investigadores interpretan como un fraude para intentar que sus causas por violencia contra la mujer y libertad sexual perdieran peso o se desviaran de la jurisdicción correspondiente.
El escondite: Un chalet en Montalbo
La investigación, que se ha prolongado durante semanas, culminó en la pequeña localidad de Montalbo. El fugitivo permanecía oculto en un chalet, asistido en todo momento por su actual pareja sentimental.
«La pareja adoptaba medidas de seguridad extremas para evitar seguimientos y le suministraba todo lo necesario, incluso material deportivo para que pudiera mantenerse en forma sin salir de su escondite», explican fuentes de la investigación.
Fin de la escapatoria
Tras localizar el punto exacto de ocultación, la Policía Nacional estableció un dispositivo de vigilancia que ha finalizado hoy con su detención. El sujeto, que ya ha sido puesto a disposición judicial, se enfrenta ahora a un inmediato ingreso en prisión para cumplir las penas pendientes, además de los nuevos cargos por quebrantamiento de condena y los delitos cometidos durante su tiempo en libertad.














