La Unidad de Coloproctología reúne a 130 profesionales en una jornada pionera para unificar criterios diagnósticos y agilizar las derivaciones de pacientes.
VALENCIA – 5 de marzo de 2026
La patología anorrectal es una de las causas más comunes de consulta médica, pero también una de las más complejas de gestionar debido al pudor del paciente y a la tendencia a subestimar los síntomas. Con el objetivo de romper estas barreras y optimizar la atención sanitaria, el Hospital General de Valencia celebró ayer miércoles la I Jornada Departamental de Patología Anorrectal, dirigida específicamente a profesionales de Atención Primaria.
El encuentro, organizado por la Unidad de Coloproctología del Servicio de Cirugía General y Digestiva, congregó a unos 130 especialistas con un propósito claro: crear un lenguaje común entre el centro hospitalario y los centros de salud para que el paciente reciba el tratamiento adecuado en el menor tiempo posible.
Diagnóstico precoz: «No todo son hemorroides»
Uno de los puntos clave de la jornada fue la desmitificación de ciertos síntomas. El doctor Antonio Melero, cirujano de la unidad y director del evento, subrayó la importancia de no banalizar las molestias anales. «El tacto rectal sigue siendo una herramienta diagnóstica fundamental. Una exploración sistemática permite detectar precozmente lesiones sospechosas y activar el circuito adecuado», señaló Melero, recordando que el diagnóstico erróneo de «hemorroides» puede enmascarar patologías más graves.
La jornada puso el foco en los síndromes más prevalentes, tales como:
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Hemorroides y fisuras anales: Donde el manejo conservador y las medidas higiénico-dietéticas resuelven la mayoría de los casos.
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Abscesos y fístulas.
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Tumores anorrectales y sinus pilonidal.
Coordinación para evitar procesos invasivos
La directiva del departamento, encabezada por la gerente Goitzane Marcaida, junto a los jefes de servicio y sección, Enrique Artigues y Francisco Villalba, y la directora médica de Primaria, Magdalena Millá, destacaron que una buena coordinación asistencial evita desplazamientos innecesarios al hospital y reduce la realización de procedimientos invasivos.
Los expertos coincidieron en que el éxito reside en la identificación de signos de alarma, como la pérdida de peso no intencionada, la anemia ferropénica o la presencia de masas palpables. Cuando estos signos se detectan en la consulta del médico de familia, los criterios de derivación a la Unidad de Coloproctología deben ser claros y ágiles.
Conclusiones clave
El foro concluyó con un mensaje de rigor clínico frente a la sobreinformación actual. Los profesionales reafirmaron que una anamnesis detallada y una exploración física correcta en el primer nivel asistencial son la base para una curación eficaz. «Cuando trabajamos alineados, el beneficiado siempre es el paciente», concluyeron los organizadores, celebrando el éxito de esta primera convocatoria que sienta las bases para futuras colaboraciones departamentales.
















