El Ayuntamiento y el CIPFP Valle de Elda firman una alianza para que alumnos de formación profesional se especialicen directamente en los puestos de los Mercados Central y de San Francisco.
ELDA | 12 de febrero de 2026
Los mercados municipales de Elda no solo son puntos de venta, sino el corazón del comercio de proximidad de la ciudad. Conscientes de que su supervivencia depende de la llegada de nuevas manos y mentes frescas, el Ayuntamiento de Elda, a través de la Concejalía de Comercio y Mercados, ha lanzado un ambicioso programa de prácticas profesionales en colaboración con el CIPFP Valle de Elda.
Esta iniciativa permitirá que los estudiantes del ciclo formativo de Comercialización de Productos Alimentarios desarrollen su aprendizaje a pie de mostrador, integrándose en la actividad diaria de los puestos del Mercado Central y del Mercado de San Francisco de Sales.
Formación real para desafíos reales
La concejala del área, Silvia Ibáñez, ha destacado que este proyecto nace de una necesidad diagnosticada: el relevo generacional. “Resulta clave facilitar a los nuevos profesionales una formación práctica y especializada, directamente vinculada a la realidad del comercio de mercado”, señaló la edil.
El programa busca no solo formar empleados cualificados, sino también fomentar el emprendimiento. La idea es que los jóvenes vean en los mercados una oportunidad de negocio viable, permitiendo la continuidad de puestos que, por jubilación o falta de sucesores, podrían verse abocados al cierre.
Claves del programa
El acuerdo establece una hoja de ruta clara para la integración del alumnado en el tejido comercial local:
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Participantes: Hasta seis alumnos y alumnas seleccionados.
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Duración: 150 horas de formación práctica.
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Calendario: Del 27 de abril al 30 de junio de 2026.
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Labores: Los estudiantes se encargarán de la gestión logística, manipulación de alimentos, exposición de productos y atención al cliente.
«El programa contribuye a dinamizar los mercados y garantizar su continuidad como elementos esenciales de la vida económica y social de Elda», afirmó Ibáñez.
Un puente entre las aulas y el mostrador
El papel del Ayuntamiento ha sido fundamental como mediador entre el centro educativo y las asociaciones de comerciantes. Gracias a esta coordinación, los alumnos no solo aprenderán la técnica de la venta, sino también la importancia de la experiencia de compra personalizada que caracteriza a estos espacios.
Con esta medida, Elda se posiciona como una ciudad que protege su patrimonio comercial, transformando los mercados tradicionales en laboratorios de aprendizaje para la nueva generación de profesionales de la alimentación.















