La ciudad vivió una jornada inolvidable con la celebración de su emblemática San Silvestre, que este año estrenó circuito homologado, y una vibrante fiesta de bienvenida al año nuevo.
ELDA – La ciudad de Elda volvió a demostrar ayer por qué su despedida del año es una de las citas más esperadas de la comarca. En una combinación perfecta de exigencia deportiva y celebración festiva, miles de vecinos se dieron cita en las calles y en la emblemática Plaza Castelar para dar la bienvenida al nuevo ciclo con energía y alegría.
Un hito deportivo: 5 kilómetros de rigor oficial

La jornada comenzó con un marcado carácter competitivo. A las 17:00h arrancó la prueba homologada de la San Silvestre, una edición histórica para el atletismo local. Por primera vez, el circuito contó con la certificación oficial de la Real Federación Española de Atletismo (RFEA).
Con una distancia exacta de 5 kilómetros y una medición certificada, los corredores no solo compitieron por la victoria, sino que pudieron registrar tiempos válidos para los rankings oficiales. Este salto de calidad técnica ha posicionado a la San Silvestre eldense en el mapa nacional de carreras urbanas, atrayendo a atletas que buscaban cerrar el año con una marca personal de prestigio.
Participación popular y color en las calles
Tras el rigor de los profesionales, a las 18:00h llegó el turno de la prueba popular. En un recorrido más corto de 2,5 km, el ambiente se transformó en una auténtica fiesta. Familias, grupos de amigos y corredores disfrazados llenaron las calles de color, manteniendo viva la tradición de correr la última tarde del año con una sonrisa.
La Plaza Castelar vibró con la Orquesta Wanda

Una vez finalizado el esfuerzo físico, el epicentro de la celebración se trasladó a la Plaza Castelar. La música fue la gran protagonista de la noche gracias a la actuación de la Orquesta Wanda, que ofreció un espectáculo cargado de energía.
Los asistentes no dejaron de bailar y cantar los grandes éxitos del repertorio de la orquesta, creando un ambiente de hermandad y júbilo que se alargó durante la celebración de bienvenida al año. «Ha sido una combinación perfecta: deporte por la tarde y una fiesta espectacular para cerrar la noche», comentaban algunos de los asistentes entre aplausos.
Elda cierra así un capítulo y comienza el nuevo año con el listón muy alto, consolidando sus eventos deportivos y sociales como referentes de participación y organización.
Nota del redactor: La homologación por la RFEA supone un antes y un después para la prueba, asegurando que el esfuerzo de los corredores locales sea reconocido en las estadísticas nacionales.
















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