Los agentes intervienen 1.056 kilos de droga ocultos bajo tierra en Marbella y localizan 19 fusiles AK-47 en Algeciras en dos operaciones simultáneas que dejan cinco detenidos.
REDACCIÓN | 4 de marzo de 2026
La Policía Nacional ha asestado un golpe demoledor a las estructuras logísticas del narcotráfico en el sur de España. En dos operaciones independientes pero de gran calado desarrolladas en Marbella y Algeciras, los agentes han logrado intervenir más de una tonelada de cocaína oculta en un sofisticado escondite subterráneo y neutralizar un auténtico depósito de armas de guerra destinado a la custodia de estupefacientes.
Emboscada y tiroteo en el bosque de Ricmar
La operación más tensa tuvo lugar en el distrito de Las Chapas, en Marbella. Tras detectar un alijo en la costa, los investigadores establecieron un dispositivo de vigilancia en el bosque de Ricmar. La tensión estalló cuando los agentes sorprendieron a tres individuos —ataviados con chalecos policiales y subfusiles— que golpeaban a una cuarta persona para robarle la droga, una práctica conocida en el argot criminal como «vuelco».
Los delincuentes no dudaron en abrir fuego contra los agentes con ráfagas de armas automáticas para cubrir su huida. Tras una persecución a pie, la Policía logró detener a los cuatro implicados. En el lugar se incautaron tres vehículos de alta gama (dos de ellos robados), inhibidores de frecuencia y un arsenal que incluía un AK-47, un fusil de asalto AR-15 y un subfusil tipo UZI.
El «narcozulo»: ingeniería al servicio del crimen
El hallazgo más sorprendente se produjo durante el rastreo de la zona boscosa. Los agentes localizaron un «narcozulo» de grandes dimensiones excavado bajo tierra, diseñado específicamente para ocultar grandes partidas de droga. En su interior se hallaban 30 fardos de arpillera que contenían 1.056 kilos de cocaína.
Para garantizar la seguridad del escondite, la organización había instalado incluso una cámara de videovigilancia oculta que monitorizaba el camino de acceso al zulo.
Arsenal en Algeciras: 19 fusiles de asalto
De forma paralela, en Algeciras, la Policía Nacional interceptó un vehículo con matrículas dobladas que ocultaba un arsenal destinado a las «guarderías» de droga. La inspección del coche reveló la presencia de 25 armas de fuego:
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19 fusiles de asalto AK-47 (calibre 7,62), catalogados como armas de guerra.
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6 armas cortas (9mm Parabellum).
Esta intervención se ha saldado con un detenido, elevando a cinco el número total de arrestados en ambas operaciones.
Presentación oficial en Canillas > El responsable de la Brigada Central de Estupefacientes de la CGPJ informará hoy detalladamente sobre ambas operaciones a las 10:00 horas en el Complejo Policial de Canillas (Madrid), donde se expondrá el impresionante arsenal de guerra y la droga incautada.
















