El Centro Cultural de la villa juguetera acogió el pasado viernes un encuentro que fusionó historia, tradición y gastronomía de la mano del autor Federico García.
IBI – La estrecha relación entre Ibi y el mundo del helado sumó el pasado viernes, 20 de febrero, un nuevo capítulo literario. En un acto cargado de nostalgia y reconocimiento a la identidad local, se presentó el libro «Helados, de cómo la nieve se convirtió en placer», una obra de Federico García que propone un viaje fascinante por la evolución de este manjar.
El evento, enmarcado en la programación de #IbiCultura, no fue solo una presentación editorial, sino una reivindicación del oficio que ha llevado el nombre de Ibi por toda la geografía española. La velada contó con una alta participación de vecinos y profesionales del sector, quienes llenaron el espacio para conocer los entresijos de una investigación que explica cómo un elemento efímero como la nieve terminó transformándose en un fenómeno gastronómico global.
Un respaldo institucional y profesional
La mesa de presentación reflejó la importancia del tejido social y económico que rodea al helado en la localidad. El acto fue presidido por el alcalde de Ibi, Sergio Carrasco, quien destacó el valor de documentar la historia local. Junto a él, aportaron su visión:
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Federico García: Autor de la obra, quien desgranó el proceso documental del libro.
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Antonio Guillem Santonja: Representando a la Asociación de Heladeros Artesanos Ibenses, subrayando el legado de las familias locales.
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Luis Casado: De la Librería Plumier, entidad colaboradora en la difusión de la cultura escrita en el municipio.

Tradición y futuro
Durante el encuentro, los asistentes pudieron participar en una firma de ejemplares y compartir anécdotas sobre la tradición heladera ibense. Según fuentes municipales, la jornada fue «un encuentro muy interesante» donde se puso de relieve que el helado es mucho más que un producto: es una seña de identidad que hunde sus raíces en los antiguos pozos de nieve de la zona.
Con esta publicación, Ibi sigue consolidándose como un referente en la salvaguarda de la cultura heladera, recordándonos que cada vez que disfrutamos de un helado, estamos saboreando siglos de historia y esfuerzo artesanal.


















