Pedro Ramón Jiménez y María Elizari, anticuarios de profesión, localizaron la escultura de Gil de Siloé en una subasta italiana. La obra, sustraída en 1979 en Palencia, ha sido repatriada tras una compleja operación internacional.
PALENCIA – El patrimonio histórico español celebra un reencuentro esperado durante casi medio siglo. La talla de San Lucas, una joya del siglo XV atribuida al maestro Gil de Siloé, ha regresado finalmente a Palencia. Sin embargo, detrás del éxito policial de la «Operación Predela», destaca una historia de ojo clínico y ética profesional: la de Pedro Ramón Jiménez y María Elizari, padres del conocido periodista Iker Jiménez.
Fue la pericia de este matrimonio de anticuarios la que puso en marcha los engranajes del Ministerio de Cultura y la Guardia Civil. Durante una inspección rutinaria en una prestigiosa sala de subastas del norte de Italia, la pareja identificó la pieza de madera policromada. Al sospechar de su origen, iniciaron una investigación privada recopilando documentación histórica hasta confirmar lo que sus instintos les dictaban: estaban ante uno de los relieves robados en la Iglesia de Santa Eugenia de Astudillo en 1979.
Un expolio que marcó una época
El robo de Astudillo no fue un caso aislado. Durante las décadas de los 70 y 80, la España rural sufrió un auténtico saqueo de su arte sacro. En aquella fatídica noche de diciembre, desaparecieron del retablo mayor seis apóstoles, los cuatro evangelistas y una cruz.
La intervención de los padres del presentador de Horizonte y Cuarto Milenio —quien relató orgulloso la hazaña en su programa de Cuatro— permitió a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil recuperar la denuncia original del párroco y cotejar las fotografías de la época.

Cooperación internacional: De Génova a Valladolid
La recuperación no fue sencilla. Tras el aviso de los anticuarios en 2021, se activó una Orden Europea de Investigación a Italia. La colaboración del Comando de Carabinieri para la Tutela del Patrimonio Cultural (TPC) fue determinante para intervenir la obra de forma cautelar en Génova.
«La recuperación de la talla es un ejemplo de colaboración ciudadana y del compromiso de los profesionales del mercado del arte», señalaron fuentes oficiales durante el acto de entrega.
Regreso a casa
Tras permanecer custodiada en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid para asegurar su conservación, la figura de San Lucas —representante del gótico isabelino— ha sido entregada oficialmente en el Museo Diocesano de Palencia.
En el acto estuvieron presentes autoridades del Ministerio de Cultura, la Junta de Castilla y León y representantes de los Carabinieri italianos. Cuarenta y cinco años después, y gracias a la mirada experta de los Jiménez Elizari, un pedazo fundamental de la historia de Palencia vuelve a ocupar su lugar en la memoria colectiva.

















