El emblemático espacio barroco, uno de los más grandes de España, comienza una fase de obras necesaria para su conservación. La actividad comercial de los lunes se desplaza a la Avenida del Parque mientras duren los trabajos.
OCAÑA | La fisonomía de Ocaña ha comenzado a transformarse esta semana. El pasado lunes arrancaron oficialmente las esperadas obras de reforma de su Plaza Mayor, un proyecto de vital importancia para la preservación de este conjunto monumental. El recinto ya luce completamente vallado y las primeras máquinas han empezado a operar en el terreno situado frente a la fachada del Ayuntamiento.
Un respiro para la «joya del barroco»
La intervención no es solo una cuestión estética, sino una medida necesaria para proteger un espacio que es orgullo local y referente del barroco español. Con estas obras se pretende asegurar la estructura y el pavimento de una de las plazas más extensas y con más historia del país, garantizando que el monumento siga siendo el epicentro de la vida cultural de la villa.
Cambios en la actividad comercial
El inicio de los trabajos ha obligado al consistorio a reorganizar la logística urbana, afectando especialmente al tradicional mercado semanal. Para no interrumpir la actividad económica y asegurar que los vecinos puedan realizar sus compras habituales, se ha establecido una ubicación provisional.
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Nueva ubicación: Los puestos se han trasladado a la Avenida del Parque.
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Vigencia: El mercado operará en esta zona de forma temporal hasta que concluya la rehabilitación de la plaza.
Pese a las molestias lógicas que cualquier obra de esta envergadura puede ocasionar, la sensación general es de optimismo. Los visitantes y residentes coinciden en que el movimiento de tierras y el vallado actual son el preludio necesario para devolverle todo su esplendor a un espacio que es el corazón latente de Ocaña.


















