La localidad toledana, cuya Pasión está declarada de Interés Turístico Nacional, arranca sus actos este sábado 28 de marzo con el protagonismo de los más pequeños y un fuerte llamado a apoyar al comercio local.
OCAÑA – Las calles de Ocaña ya huelen a incienso y esperanza. Este sábado, 28 de marzo, la Villa da el pistoletazo de salida oficial a su Semana Santa, una de las celebraciones más emblemáticas de Castilla-La Mancha. Lo hará con la Procesión Infantil, un evento que partirá a las 12:00h desde el Convento de San José y que simboliza el relevo generacional de una fe que ha definido la identidad del municipio durante siglos.
El futuro de la devoción
La Procesión Infantil no es solo un desfile; es el corazón de la tradición ocañense latiendo en sus ciudadanos más jóvenes. Ver la ilusión y la pureza en los rostros de los niños y niñas al portar sus pequeños pasos es, para muchos vecinos, la forma más hermosa de entender que el patrimonio cultural y religioso de Ocaña está asegurado.
Un museo vivo bajo el amparo de la Virgen Morena
Declarada de Interés Turístico Nacional, la Semana Santa de Ocaña invita este año a visitantes y residentes a sumergirse en una experiencia sensorial completa. El silencio roto solo por el golpe de los capataces, la madera tallada que narra la historia de la Pasión y el acompañamiento de las bandas de música convierten cada rincón del pueblo en un escenario de recogimiento.
Bajo el lema y hashtag #SuenaVirgenMorena26, la comunidad se prepara para vivir días de intensidad espiritual, rindiendo homenaje a la «Virgen Morena» y al esfuerzo de los cargadores que portan el peso de la historia sobre sus hombros.
«Hagamos Hermandad»: El apoyo al comercio local
Este año, la celebración presenta un cariz especial debido a las obras de remodelación de la emblemática Plaza Mayor. El cierre temporal del espacio ha supuesto un reto logístico para los hosteleros y comerciantes de la zona, quienes se enfrentan a una Semana Santa atípica sin sus tradicionales terrazas.
Ante esta situación, se ha lanzado una invitación a la solidaridad ciudadana bajo el concepto «Hagamos Hermandad». El mensaje es claro: la devoción debe ir de la mano de la caridad y la unión vecinal.
«Aunque fuera no veáis las mesas puestas de siempre, dentro os espera el calor de nuestra gente y nuestras tapas típicas», reza el llamamiento a consumir en los locales del pueblo.
Se insta a los visitantes a entrar en los establecimientos, disfrutar de la gastronomía local tras las procesiones y demostrar que Ocaña es un pueblo que cuida de los suyos, manteniendo vivo el pulso económico del comercio local mientras la Plaza Mayor recupera su esplendor.


















