El espíritu de la Navidad se sintió con especial intensidad el pasado domingo en Villatobas, donde la Ermita de Nuestro Padre Jesús Nazareno se convirtió, un año más, en el escenario de una emotiva y tradicional cita: el concierto de villancicos a cargo de la Coral Polifónica Miguel de Ambiela.
Bajo la dirección experta de Alberto Muñoz Lozano, la coral ofreció una actuación que trascendió lo meramente musical para transformarse en una «verdadera oración cantada», preparando los corazones de los asistentes ante la inminente llegada del Niño Dios.
Un Repertorio Renovado y la Esencia de la Navidad
El acto, ya considerado una «bendita tradición» en estas fechas, estuvo marcado por la devoción y la emoción. Este año, el repertorio sorprendió con la inclusión de nuevos villancicos, cuyas notas de alegría y profunda fe lograron conmover a la congregación.
El incienso y el eco de los históricos muros de la Ermita crearon el ambiente perfecto para este encuentro comunitario. Más que un simple concierto, fue una unión de fieles que participaron activamente en la jornada, reafirmando el verdadero y profundo sentido de la Navidad.
Hermandad y Gratitud Bajo la Mirada del Nazareno
La presencia protectora del Nazareno envolvió a los presentes, quienes expresaron su profunda gratitud hacia la destreza de los músicos de la «Ambiela». Su arte sirvió como «puente para elevar nuestras peticiones y agradecimientos» al Padre Jesús Nazareno.
La tarde se cerró con un sentimiento generalizado de alegría y satisfacción. Los asistentes destacaron no solo la calidad artística del concierto, sino, sobre todo, «ese calor de hermandad que solo se siente en nuestra casa, la Ermita, cuando llega diciembre».
El evento concluyó con el deseo de que «estos sones nos acompañen durante todas las fiestas y mantengan encendida la llama de nuestra fe» en la comunidad de Villatobas.


















