La localidad celebra este fin de semana una de sus tradiciones más antiguas, rescatada del olvido en 2017, donde la música de la dolçaina y el ritual del lanzamiento de peladillas volverán a llenar la plaza de la Constitución.
BIAR – El invierno en Biar no se entiende sin el sonido del tabal y la dolçaina. Este próximo fin de semana, 10 y 11 de enero, la localidad regresa al siglo XVIII con la celebración de «Els Balls del Jesús» (también conocidos como la Volteta de la Reina). Esta festividad centenaria, que fue recuperada con éxito en 2017, se ha consolidado como una cita ineludible que aúna patrimonio, indumentaria tradicional y participación popular.

Un ritual de cortejo y hermandad
Lo que hoy es un espectáculo cultural, nació siglos atrás como un espacio de socialización. Antiguamente, las cuadrillas de jóvenes nombraban a unos Reyes y Virreyes, figuras que todavía hoy presiden la fiesta. Estos cargos eran los encargados de abrir un baile que, en muchos casos, servía como el primer contacto para futuras uniones sentimentales entre los mozos y mozas del pueblo.
La programación arrancará el sábado 10 a las 19:00 h con la tradicional «versada». En este acto, las rondallas de los grupos de danzas locales dedicarán versos a los Reyes y Virreyes de este año, culminando la jornada con una cena de hermandad que refuerza los lazos entre los vecinos.

El domingo: El día grande
El domingo 11 será el momento cumbre. A partir de las 11:30 h, el Rey, seguido por la comitiva de bailadores, recorrerá las calles de Biar para la recogida de las bailadoras en sus casas, formando un desfile que crece a cada paso.
Tras la misa mayor (aproximadamente a las 13:00 h), la acción se trasladará a la plaza de la Constitución. Allí se vivirán los momentos más plásticos de la fiesta:
-
El Círculo Pequeño: Los Reyes inician el baile en solitario, rodeados de expectación, mientras el resto de parejas aguardan en bancos de madera.
-
El Ritual de la Confitura: Cada pasada de baile finaliza con el lanzamiento de dulces sobre la cabeza de la Reina, un gesto ancestral que simboliza buenos deseos.
-
La Participación Popular: Tras el baile de los Reyes y Virreyes, la plaza se abre al «círculo grande», donde las danzas y la «Volta del Rosario» invitan a todo el público a sumarse a la celebración.
Broche de oro
El evento concluirá con un gesto cargado de simbolismo: la colocación del sombrero calañés a la bailadora, quien dará una última vuelta a la plaza al ritmo de una melodía más viva, cerrando así un capítulo más de la historia viva de Biar.
Con esta celebración, Biar no solo honra su pasado, sino que demuestra la vitalidad de sus tradiciones de invierno, invitando a visitantes y vecinos a disfrutar de una joya del folclore valenciano.




















