La Concejalía de Medio Ambiente ha reforzado las labores de fumigación en la pinada de Las Cruces tras las campañas preventivas realizadas durante el invierno.
2 de marzo de 2026 | Ante la persistencia de la procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa), el Ayuntamiento de Villena ha vuelto a movilizar a sus equipos para reforzar los tratamientos en una de las zonas más emblemáticas del municipio: la pinada de Las Cruces. Esta intervención, ejecutada a principios de febrero, se suma a la campaña de choque iniciada el pasado mes de diciembre, cuando se trataron las áreas verdes de titularidad municipal.
Un trabajo constante frente a un enemigo difícil
El concejal de Medio Ambiente, Francisco Iniesta, ha subrayado que, aunque se han llevado a cabo labores preventivas en múltiples puntos —incluyendo el Barrio San Francisco, el entorno del Polideportivo, el Castillo, el Vial Ecológico y pedanías como La Encina—, erradicar esta plaga es una tarea compleja.
“Aunque desde el departamento hemos actuado en todas las pinadas municipales, hay que recordar que existe una gran extensión de terreno que es propiedad autonómica o privada, donde nuestras competencias no alcanzan”, ha matizado Iniesta.
Llamamiento a la precaución
El gusano de la procesionaria, característico por descender de los pinos formando filas, representa un riesgo real, especialmente para las mascotas y los niños pequeños, debido a las reacciones alérgicas severas que producen sus pelos urticantes al contacto.
Por ello, desde el consistorio se hace un llamamiento a la responsabilidad ciudadana. Dada la dificultad de detectar todos los focos en una superficie tan amplia, el concejal solicita a los vecinos que actúen como «ojos» del Ayuntamiento.
¿Cómo colaborar? Si algún ciudadano detecta la presencia de procesionaria en zonas públicas, puede notificarlo enviando un correo electrónico a ambiente@villena.es. Es fundamental, para agilizar la actuación de los técnicos, indicar la ubicación lo más exacta posible del foco detectado.
Con este refuerzo en Las Cruces, el equipo de Medio Ambiente busca minimizar el impacto de este insecto en las zonas de ocio y tránsito habitual de los villeneros, manteniendo el control sobre un ciclo biológico que cada año supone un reto para la gestión forestal urbana.



















