Artilugios Y Malas Artes

El artilugio que emplean los políticos para convertir al adversario en encarnizado enemigo es lo que conduce a la sociedad a desarrollar una extremada e irracional violencia.

Sólo hay que recordar a Zapatero pidiendo más tensión a los ciudadanos, a Quim Torra, expresidente de Cataluña, diciendo «Apretad, apretad» e Iglesias invitando a servir jarabe de democracia. Y los abducidos tensionaron, los adoctrinados apretaron y los hipnotizados repartieron jarabe de palo.

Una vez conseguida una sociedad ofuscada, cabreada, torpe y manipulada, el poder establecido tiene despejado el camino que le conduzca a lograr sus ansias de dominio y control.

Esta gente que no tiene otra actividad que estudiar nuestras miserias y flaquezas sabe cómo manejarnos hasta convertirnos en marionetas.

Ellos han desarrollado en sus interminables horas de asueto la fórmula para mantenernos encabronados y de esta manera anular nuestro cada vez más adormecido intelecto.

Ellos sólo necesitan azuzarnos para sacar de nosotros el máximo rendimiento.

Y en este estado de letargo anímico producido por una sedación doctrinal basada en anular la voluntad, los políticos se acomodan en sus mullidas poltronas haciendo caja como la máquina tragaperras del bar de la esquina.

Es el clásico ejercicio de echar pienso a los pollitos que comen con ansiedad picoteándose entre sí.

Mientras, el rey del mundo, el guiri enloquecido, desatado y embravecido orangután, campa a sus anchas, Rusia y China permanecen agazapados como felinos, a la espera de que el anaranjado viejo gorila se entretenga viendo cómo se incendia el mundo como ya lo hiciera Nerón en Roma.

Es un mundo poblado de zombis adheridos a un smartphone controlado desde Pekín, Washington o Moscú.

Es el pirómano metido a bombero. El zorro vigilando el corral. Frankenstein regentando un hospital o Iglesias dirigiendo un gobierno…

En cierta ocasión un médico amigo mío me dijo: Cuando nos encontramos extremadamente irritados el cerebro sufre un fuerte aumento del riego sanguíneo, es entonces cuando se atrofia la actividad mental y se potencia la barbarie.

Tal vez el toro bravo sea un buen ejemplo.

Comparte en :

Enrique García-Moreno Amador

Presidente del Ateneo de Ocaña

Escritor y amante de Ocaña y su historia

Tags: El Atril de Enrique García-Moreno

El Consistorio Digital no se responsabiliza del contenido de los artículos remitidos o de opinión, siendo cada autor responsable de sus propias creaciones.

Enrique García-Moreno Amador

Puedes comprar mis libros en:

Librería Rubiales, Ocaña.

Libros a la venta:

– El Señor de Ocaña

– Ocaña, tres mujeres, tres culturas.

– El secreto de Celestina

– Ocaña 3000 años de historias

También te puede interesar

Noticias similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
Tienes que aprobar los términos para continuar