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Puentes de sabiduría: el emotivo encuentro que une a mayores y niños en Móstoles

El nuevo Centro Casaverde Intergeneracional Móstoles reúne a más de 50 alumnos del colegio Severo Ochoa para compartir recuerdos, música e historias de verano. Una actividad en la que los residentes ejercieron de mentores de vida, capturando la atención absoluta de los más pequeños.
El recién inaugurado Centro Casaverde Intergeneracional Móstoles ha sido el escenario de «Puentes de Sabiduría», un innovador proyecto de mentoría intergeneracional que ha logrado conectar a dos generaciones separadas por el tiempo, pero unidas por la emoción y el aprendizaje mutuo. La actividad ha contado con la participación de más de 50 niños y niñas del colegio Severo Ochoa de Móstoles, quienes se trasladaron a las instalaciones del centro para convivir y compartir experiencias con las personas mayores residentes.
Música, recuerdos y vivencias de verano
El eje central de estas jornadas ha sido el verano y las distintas formas de vivirlo a lo largo de las décadas. A través de un dinámico bingo musical, grandes y pequeños rompieron el hielo tarareando las canciones estivales que marcaron la juventud de los mayores y los éxitos actuales de los más jóvenes, generando un ambiente de complicidad único.
El momento más tierno y enriquecedor de la jornada llegó con el intercambio de vivencias. Los residentes del centro ejercieron de mentores de vida, relatando a los jóvenes cómo eran las vacaciones de antaño, los juegos de su infancia y, de manera muy especial, sus inolvidables experiencias de verano en su niñez y juventud. Estas historias capturaron la atención absoluta de los niños, promoviendo el valor de la escucha activa y el respeto hacia la sabiduría de la tercera edad.
«Los mayores comparten su sabiduría y experiencia. Los niños nos regalan su energía, su risa y su ilusión. Juntos borramos las distancias de la edad para aprender los unos de los otros», destaca Eva Sánchez, directora del centro.

Un centro pionero en la conexión comunitaria
Este proyecto se enmarca dentro de la filosofía de actividades del Centro Casaverde Intergeneracional Móstoles, un complejo de vanguardia que abrió sus puertas en enero de este año. Diseñado bajo un concepto arquitectónico y asistencial innovador, este centro no solo ofrece una atención integral y especializada a las personas mayores, sino que nace con la vocación de ser un espacio vivo de encuentro comunitario.
Las instalaciones están específicamente pensadas para facilitar la interacción social y fomentar la convivencia diaria entre distintas generaciones, convirtiendo a Móstoles en un referente de innovación social y cuidado humano. Con jornadas como «Puentes de Sabiduría», el Grupo Casaverde reafirma su compromiso con el desarrollo de programas que aportan valor tanto a sus residentes como al entorno social y educativo de las localidades donde opera.














