ALICANTE – El histórico edificio de Correos y Telégrafos de Alicante se convierte desde hoy en un túnel del tiempo hacia la segunda mitad del siglo XX. La Generalitat, a través de la Dirección General de Comunicación Institucional, ha inaugurado la exposición ‘El Real Club de Regatas de Alicante a través del objetivo de Perfecto Arjones’, una muestra que rinde homenaje a uno de los cronistas visuales más importantes de la provincia.
La exposición, que podrá visitarse de forma gratuita hasta el próximo 12 de junio, reúne veinticuatro instantáneas cuidadosamente seleccionadas del archivo personal de Arjones, quien fuera jefe de fotografía del diario Información. Las imágenes recorren las décadas de los 60, 70 y 80, centrando su mirada en el Real Club de Regatas como epicentro de la vida social y deportiva de la ciudad.
El mar como escenario social
Más allá de la competición náutica, la muestra revela cómo el Club de Regatas funcionó durante treinta años como el gran escaparate de la sociedad alicantina. Las fotografías de Arjones capturan:
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Vida cotidiana: Escenas en terrazas y salones que reflejan la evolución de las costumbres.
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Personalidades: Encuentros de figuras de la política, la economía y la cultura que pasaron por la ciudad.
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Identidad local: La consolidación del vínculo inquebrantable entre Alicante y su puerto.
«A través de estas imágenes se muestra cómo el club fue mucho más que una entidad deportiva; fue un espacio donde confluyeron tradición y modernidad», señalan desde la Generalitat.

El fotoperiodismo como patrimonio
Esta iniciativa no solo busca el deleite estético, sino que tiene un profundo carácter reivindicativo. La Generalitat subraya con esta muestra la importancia del fotoperiodismo como herramienta de memoria colectiva. El trabajo de Perfecto Arjones se eleva aquí a la categoría de patrimonio informativo y cultural, documentando visualmente hechos que hoy forman parte de la historia reciente de la Comunitat Valenciana.
Datos de interés para el visitante
La muestra constituye una oportunidad única para que las nuevas generaciones descubran la Alicante de sus padres y abuelos, y para que los veteranos se reencuentren con una ciudad que, aunque transformada, sigue manteniendo su mirada fija en el Mediterráneo.















