La operación conjunta de la Policía Nacional se salda con 40 detenidos en Valencia y Fuerteventura, el desmantelamiento de una rama de trata de blancas y la liberación de tres mujeres.
CASTELLÓN / VALENCIA | 07 de mayo de 2026
Lo que comenzaba como una simple consulta en un portal de citas terminaba convirtiéndose en una pesadilla de amenazas, deudas ficticias y pánico. La Policía Nacional ha anunciado hoy la desarticulación de una compleja organización criminal que habría estafado y extorsionado a más de 500 víctimas en toda España, logrando un beneficio ilícito superior al medio millón de euros.
La investigación, tutelada por el Juzgado de Instrucción número 1 de Castellón, comenzó hace justo un año, tras la denuncia de un ciudadano que, tras contactar con un anuncio de servicios sexuales, empezó a recibir llamadas intimidatorias. Un supuesto «jefe del club» le exigía 5.000 euros bajo amenazas de muerte, alegando que su falta de asistencia a la cita había generado pérdidas económicas y molestias a sus empleados.
Una estructura bicéfala: Valencia y Fuerteventura
La red operaba principalmente desde la provincia de Valencia, donde se ubicaba el núcleo logístico dedicado a la captación de víctimas y al blanqueo de capitales. Sin embargo, las pesquisas revelaron una conexión alarmante con una rama asentada en Fuerteventura.
En la isla canaria, una pareja dirigía un entramado de trata de seres humanos. Captaban a mujeres mediante falsas ofertas de empleo y las sometían a un control permanente en condiciones abusivas. Lo más llamativo de esta colaboración era el «peaje» informativo: los tratantes vendían los datos de contacto de sus clientes a la rama valenciana por 50 euros cada uno, alimentando así el sistema de extorsión.
El arma del chantaje: la vergüenza
El modus operandi era infalible por su carga psicológica. Los delincuentes jugaban con el temor de las víctimas a que su entorno cercano supiera que habían solicitado servicios sexuales. Bajo esa presión, muchos accedían a realizar pagos recurrentes a través de una red de «mulas» bancarias —personas que prestaban su identidad y cuentas a cambio de comisiones—.
Registros y hallazgos sorprendentes
La fase final de la operación se saldó con nueve registros (ocho en Valencia y uno en Fuerteventura). Durante las entradas, los agentes se toparon con un abanico de actividades delictivas que iban más allá de la extorsión:
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Liberación de tres mujeres víctimas de explotación sexual.
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Intervención de dos armas de fuego y 3.600 euros en metálico.
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Desmantelamiento de tres plantaciones de marihuana indoor.
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Hallazgo de 11 gallos de pelea, utilizados presuntamente para el blanqueo de dinero y apuestas ilegales.
Balance judicial
De los 40 detenidos totales (38 en Valencia y 2 en Fuerteventura), la autoridad judicial ya ha decretado el ingreso en prisión para siete de los cabecillas. Se les imputan delitos que van desde organización criminal y extorsión hasta trata de seres humanos, maltrato animal, tenencia ilícita de armas y delitos contra la salud pública.
Responsables de la investigación ofrecerán esta mañana más detalles en el Complejo Policial de Canillas, en una operación que pone de manifiesto la creciente profesionalización de las bandas dedicadas a la ciber-extorsión en España.

















