El Ayuntamiento busca dinamizar el mercado más antiguo de la ciudad combinando la venta tradicional de frescos con zonas de degustación, conciertos y espacios para el tejido asociativo.
El Mercado del Grao, el más antiguo de Valencia, se prepara para una metamorfosis definitiva. La Concejalía de Comercio ha dado un paso decisivo hacia la modernización de este espacio emblemático al adjudicar la redacción del proyecto de obras de adaptación a su nuevo modelo comercial. Esta iniciativa pretende ir más allá de la compra diaria, transformando el recinto en un centro de convivencia social y actividad cultural.
La empresa Doce Edificación y Paisajismo SL será la encargada de diseñar el proyecto técnico por un importe de 17.920,58 euros. Según los plazos previstos, el documento deberá estar listo en un periodo de dos meses. Una vez aprobado, se estima que la inversión para la ejecución de las obras rondará los 300.000 euros.
Un mercado «vivo» para el barrio
El concejal de Comercio y Mercados, Santiago Ballester, ha destacado que la meta es «convertir el mercado más antiguo de Valencia en un vibrante centro de vida para el barrio». Bajo esta premisa, el recinto no solo servirá para el abastecimiento de productos frescos y de proximidad, sino que se adaptará a las nuevas tendencias de consumo.
El nuevo modelo estructural se dividirá en tres ejes principales:
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Venta tradicional: Se mantiene la esencia del mercado con una redistribución optimizada de los puestos.
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Gastronomía y degustación: Se habilitarán zonas delimitadas con mesas, sillas y terrazas para que los clientes puedan consumir los productos adquiridos en el momento.
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Cultura y sociedad: Una gran sala multifuncional acogerá conferencias, obras de teatro y conciertos, además de ofrecer espacios de reunión para las asociaciones vecinales.
Mejoras técnicas y sostenibilidad
Tras la rehabilitación integral sufrida en 2022 —que ya mejoró la accesibilidad y el entorno peatonal—, esta nueva fase de obras se centrará en la confortabilidad y la eficiencia. El proyecto incluirá la instalación de puertas automáticas, cortinas de aire para mantener la climatización y vinilos con aislamiento térmico en las cristaleras.
Además, el patio interior cobrará un protagonismo especial. Se abrirán accesos directos desde la galería comercial y se instalarán tomas eléctricas específicas para facilitar la celebración de eventos musicales y culturales al aire libre.
Un modelo de éxito en expansión
Esta estrategia de «mercado híbrido» no es aislada. El Ayuntamiento de Valencia ya aprobó el pasado mes de octubre un plan similar para el Mercado de Mossén Sorell, en Ciutat Vella. Con estas actuaciones, la ciudad busca proteger el comercio de barrio frente a las grandes superficies, dotándolo de herramientas para atraer tanto a los vecinos de toda la vida como al público joven y al turismo sostenible.
















