La localidad vivió una tarde inolvidable que culminó con la tradicional Adoración y el Besamanos en el Centro Cultural tras una brillante cabalgata.
ONIL | 7 de enero de 2026
La ilusión volvió a recorrer las calles de Onil este 5 de enero en una de las citas más esperadas del año. Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente cumplieron con su promesa y desembarcaron en la Villa de las Muñecas a las 18:00 h, desatando la alegría de los cientos de niños y adultos que aguardaban con impaciencia.
Una bienvenida institucional y popular
El punto de encuentro fue el emblemático Parque de los Reyes Magos, que lució sus mejores galas para la ocasión. Allí, Melchor, Gaspar y Baltasar fueron recibidos oficialmente por las autoridades municipales y los socios de honor, quienes actuaron como anfitriones en nombre de todo el pueblo.
Tras las palabras de bienvenida y los primeros gestos de cariño hacia los más pequeños, la comitiva real inició su solemne recorrido por las vías principales de la localidad.

De la luz a la devoción: El recorrido
La cabalgata, marcada por el color y el acompañamiento de la ciudadanía, partió desde el mismo parque en dirección al Centro Cultural. Durante el trayecto, la música y la emoción fueron las protagonistas, con unos Reyes Magos que no dejaron de saludar a los vecinos y vecinas congregados a lo largo del itinerario.
Al alcanzar el Centro Cultural, la celebración pasó de la algarabía a la solemnidad para dar paso a los actos más tradicionales de la jornada:
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La Adoración al Niño Jesús: Un momento de recogimiento donde Sus Majestades ofrecieron sus presentes.
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El Besamanos: Un acto de cercanía que permitió a los asistentes vivir de cerca el final de esta noche mágica.
Agradecimiento colectivo
Desde la organización se ha querido destacar el comportamiento ejemplar y la colaboración de toda la ciudadanía, cuyo civismo y entusiasmo permitieron que la logística de la cabalgata fluyera sin incidentes, garantizando que la seguridad y el brillo de la fiesta fueran de la mano.
Con el eco de los tambores y las cestas de caramelos ya vacías, Onil despide una edición de Reyes que refuerza los lazos de la comunidad y mantiene viva la llama de la tradición en el corazón de la comarca.

















