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Tabarca en la lista de las mejores playas de National Geographic

España suma un total de 7.905 kilómetros de costa bañada por el mar Mediterráneo y el océano Atlántico: un litoral que en cada zona geográfica cuenta con sus propias condiciones geológicas, climáticas y, por supuesto, culturales. Por eso, playas hay para todos los gustos y premios. Imposible caer en la monotonía cuando se habla de las mejores playas de España.

Una playa es el espacio perfecto para la felicidad. ¡Si hasta el Sol parece que brilla más en una playa! Todos recordamos un verano en nuestras vidas, y en él siempre hay una playa. Dicen que las olas traen lo bueno y se llevan lo malo de la vida. Lo cierto es que a todos nos encanta que la espuma del mar acaricie nuestros pies descalzos en la orilla y hacer castillos de formas fantásticas.

España encabeza la lista mundial de países con más playas galardonadas con bandera azul. La comunidad que concentra más galardones es la Comunidad Valenciana. Pero más allá de los premios, en el litoral español hay playas para ver atardeceres de ensueño, playas de arena blanca y aguas turquesas que parecen salir de una postal, calas salvajes, arenales protegidos por su riqueza biológica, playas con olas estupendas para hacer surf. Encontramos playas de origen volcánico como las de las Islas Canarias, de aguas cálidas como las de la región de Murcia, playas para el invierno rodeadas de paisajes verdes en Asturias o País Vasco y playas para dejar que el sol nos acaricie en verano como en Andalucía. Playas para ociosos, para lectores, para amantes, para despreocupados. Pero, sobre todo, en España hay playas para la felicidad.

PLAYA DE TABARCA, ALICANTE (COMUNIDAD VALENCIANA)

Al pequeño archipiélago de Tabarca se llega en tabarqueras, esos barcos panzudos de color azul que cubren el camino desde el cabo de Santa Pola. Una vez se llega, se encuentran playas como las que se veían en el pasado en el Mediterráneo. Más piedra que arena, pero con un mar impecable, ya que la isla está rodeada de una extensa pradera de Posidonia oceánica. Considerada como Reserva Marina de interés pesquero desde 1986, es un lugar delicioso donde darse un buen chapuzón lejos del barullo de la costa valenciana. Para rematar la jornada playera, imprescindible probar un buen caldero tabarquino.

National Geographic

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