Cuando Un Extranjero Insulta A España, No Se Mira A Otro Lado

No es una cuestión de izquierdas o derechas. Ni siquiera es, estrictamente, una cuestión de Pedro Sánchez. Es una cuestión de algo mucho más básico y mucho más serio: LA DIGNIDAD INSTITUCIONAL DE ESPAÑA.

Elon Musk, desde sus redes sociales, ha llamado al presidente del Gobierno español “tirano” y “traidor” a España. Lo ha hecho a propósito de una medida que, nos guste o no, se plantea como un intento de proteger a los menores de 16 años del acceso a redes sociales. Podemos discutir la medida, criticarla, matizarla o incluso rechazarla. Eso es democracia. Eso es política. Eso es debate público.

Lo que no se puede admitir es que la figura de un miserable extranjero, multimillonaria, con grandes intereses empresariales, se permita insultar al jefe del Ejecutivo de España como si este país fuera una porquería. Y lo que resulta repugnante, sí, repugnante— es la reacción de los dos partidos que se presentan como “partidos de Estado”, como alternativas serias de gobernar.

Preguntado por el asunto, el señor Feijóo ha respondido textualmente: “Me preocupa muchísimo más Binéfar, Huesca, el sector primario y Aragón que estas discusiones a través de redes sociales, no tengo demasiado interés en meterme en los líos en los que se mete el señor Sánchez.” Pues a mí me preocupa que cuando se insulta a España, no se responde con evasivas.

Cuando se llama “traidor” al presidente del Gobierno de España, se está atacando a la nación, no solo a la persona. Se está despreciando a un país soberano. Y notamos a faltar que los líderes políticos, de la oposición no hayan declarado, por ejemplo: “NO COMPARTO SUS POLÍTICAS, PERO ESPAÑA SE RESPETA.”

Santiago Abascal, desde Aragón, además ha aupado las críticas de Musk contra Sánchez. Es decir, ha preferido alinearse con un magnate extranjero antes que con la dignidad de su país.

¿En qué momento la política española ha caído tan bajo que dos partidos llamados “hegemónicos” prefieren sacar rédito de un insulto de un miserable extranjero antes que defender el respeto institucional?

Porque con el “todo vale”. El “si le insultan a él, me beneficia a mí”. El “si un extranjero lo humilla, yo sonrío porque quizá así gano titulares”.

Elon Musk no es un ejemplo de nada. En el mundo de la gestión ya ha demostrado quién es. Y en la política de EEUU su fracaso ha sido evidente. Este personaje es un empresario con poder mediático, acostumbrado a imponer su visión del mundo a golpe de dinero.

Por eso resulta tan grave que en España se le ría la gracia.

Se puede criticar a Sánchez. Se puede criticar al Gobierno. Se puede estar en contra de la medida sobre redes sociales. Incluso se puede denunciar que algunas decisiones son poco elaboradas e incluso irracionales. Pero hay una línea que jamás se debe cruzar: NO SE PUEDE PERMITIR QUE DESDE FUERA SE INSULTE A ESPAÑA SIN RESPUESTA.

Hoy ha sido Sánchez. Mañana será otro cualquiera. Si normalizamos que un extranjero pueda llamar “traidor” al presidente de España y que los líderes de la oposición lo aplaudan, entonces estamos aceptando algo peligrosísimo: que España no merece ningún respeto.

Y SI ESPAÑA NO SE RESPETA FUERA, ES PORQUE ANTES NO SE RESPETA DENTRO.

Los partidos políticos pueden odiarse, enfrentarse, combatir y discutir. Pero cuando un actor extranjero desprecia a nuestro país, lo mínimo exigible es una reacción común, clara y firme.

NO HACE FALTA DEFENDER A SÁNCHEZ. HAY QUE DEFENDER A ESPAÑA.

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Joan Pau Rica López

Politólogo

Economista, Asesor, Optimitzador empresarial y Politólogo

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Tags: El Atril de Joan Pau Rica

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