La localidad toledana se suma a la campaña de Manos Unidas con una iniciativa dulce a la salida de la tradicional Misa de 12 durante todos los domingos de febrero.
VILLATOBAS – En un mundo donde las cifras de desigualdad a veces parecen abrumadoras, el municipio de Villatobas ha decidido responder con cercanía, comunidad y azúcar. Bajo el lema «Declarar la guerra al hambre», la parroquia local y los vecinos se han movilizado para transformar la plaza de la iglesia en un punto de esperanza a través de su mercadillo solidario.
Un compromiso que trasciende fronteras
La iniciativa, enmarcada en la histórica campaña anual de Manos Unidas, busca recordar que el hambre no es simplemente un plato vacío, sino una consecuencia directa de la falta de oportunidades. Los fondos recaudados se destinarán a proyectos de desarrollo integral, incluyendo el acceso a agua limpia, educación y servicios sanitarios en las comunidades más vulnerables del hemisferio sur.
«No hace falta hacer grandes cosas para ser grandes», reza el comunicado de la organización. «Un dulce y una charla a la salida de misa pueden cambiarle la vida a alguien muy lejos de aquí».
¿Cómo participar?
La campaña no solo invita a comprar, sino también a crear. La organización ha hecho un llamamiento a los vecinos más «cocinillas» de Villatobas para que colaboren aportando:
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Bizcochos caseros.
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Bollería tradicional.
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Dulces típicos de la zona.
Aquellos interesados en donar sus productos pueden coordinarse directamente con el párroco en la sacristía de la iglesia. El mercadillo se instalará todos los domingos de febrero, justo al aire libre tras la celebración de la Eucaristía de las 12:00 h.
Una tradición con raíces
Esta movilización no es nueva para los villatobanos. Se suma a la larga trayectoria de las «Campañas contra el Hambre» que Manos Unidas celebra en España desde hace décadas. Con este gesto, Villatobas reafirma su identidad como un pueblo unido que mantiene viva la tradición de ayudar a quienes más lo necesitan, demostrando que la solidaridad es el ingrediente principal de su convivencia.


















