La Orquesta Sinfónica y Coro de RTVE interpretó el monumental ‘War Requiem’ de Britten en la vigésimo cuarta edición del concierto «In Memoriam».
MADRID | Por: Redacción
El Auditorio Nacional de Música de Madrid se vistió de gala y recogimiento la tarde de este viernes para acoger el XXIV Concierto “In Memoriam”, una cita anual ineludible que rinde homenaje a quienes sufrieron el azote del terrorismo. Sus Majestades los Reyes, Don Felipe y Doña Letizia, presidieron el acto, reafirmando una vez más el compromiso de la Corona con la memoria, la dignidad y la justicia de las víctimas.
Organizado por la Fundación Víctimas del Terrorismo, el evento congregó a las principales figuras del Estado, incluyendo al presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido, y al Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, junto a representantes de las principales asociaciones de víctimas como la AVT, la Fundación Tomás Caballero y colectivos vinculados al 11M.

Un silencio que dice más que las palabras
La velada comenzó con la interpretación del Himno Nacional, seguida de una breve intervención de Juan Francisco Benito Valenciano, presidente de la Fundación. Sin embargo, el momento más sobrecogedor se vivió durante el minuto de silencio, un espacio de reflexión compartida por autoridades, ciudadanos y familiares de las víctimas que llenaban la sala.
El mensaje antibélico de Benjamin Britten
En el apartado musical, la Orquesta Sinfónica y Coro de RTVE, bajo la experta batuta de Carlos Miguel Prieto, ofreció una interpretación magistral del War Requiem, Op. 66 de Benjamin Britten. La elección de esta obra no fue casual: concebida originalmente como un memorial para los caídos en combate, su estructura entrelaza la liturgia latina con los desgarradores poemas de Wilfred Owen, soldado fallecido en la Primera Guerra Mundial.
La interpretación contó con el brillo de los solistas:
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Miren Urbieta-Vega (soprano)
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Moisés Marín (tenor)
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Sebastián Peris (barítono)
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La participación especial de la Escolanía Sinan Kay, cuyas voces infantiles aportaron un matiz de esperanza y luz al solemne cierre de la obra.

Compromiso con la memoria
Al finalizar la partitura, los Reyes saludaron personalmente a los directores y solistas, agradeciendo un despliegue artístico que sirve de altavoz para los valores de la Fundación: la defensa de los derechos humanos y la libertad.
El concierto, que contó con el patrocinio del INAEM, RTVE y diversas entidades del sector privado, se consolida como el principal hito cultural de España para garantizar que el sacrificio de las víctimas no caiga en el olvido.














