Vecinos de Villatobas, se acercan los días donde nuestro pueblo se vuelve uno solo. Vamos a vivir una Semana Santa con ese encanto que nos sale del alma, donde cada rincón cuenta una historia y cada paso es un sentimiento.
Jueves Santo: El Silencio que nos une (Día 2)
El Jueves Santo la fe se hace recogida. A las 21:00 horas, saldremos desde la Iglesia en la Procesión del Silencio. Pasaremos por la calle Cisneros, calle del Trigo, Plaza Españuela y la Avenida de la Constitución, para recoger a nuestro Padre Jesús en su Ermita. Al terminar, volveremos a la Iglesia para la Hora Santa y los turnos de vela; ese momento tan nuestro de acompañar al Señor en la quietud de la noche.
Viernes Santo: Del Dolor a la Esperanza
El viernes es el día de sentir nuestra pasión en la calle:
A las 12:00 horas (Mediodía): Solemne Vía Crucis en nuestra Ermita de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Un momento para pararse y reflexionar.
A las 21:00 horas: Procesión del Santo Entierro. Saldremos de la Ermita para recorrer la calle Jesús y María, Plaza del Castillo, calle la Encomienda, Plaza de España y Avenida de la Constitución, volviendo a casa, a nuestra Ermita.
Lo más emotivo: Este año, en el Santo Entierro, habrá una nueva imagen que llevarán los niños. Se nos saltarán las lágrimas al ver a las madres acompañando a sus pequeños, viendo cómo esos hombros menudos ya cargan con el orgullo de nuestras tradiciones. Es la semilla de nuestro pueblo que sigue creciendo.
Sábado de Soledad y Domingo de Gloria
El Sábado Santo a las 10:00 de la mañana rezaremos el Santo Rosario a la Soledad de María en la Ermita, y a las 23:00 horas celebraremos la Vigilia Pascual, esperando que la luz vuelva a Villatobas.
El Domingo de Resurrección (Día 5), la alegría estalla temprano:
08:00 horas: Procesión del Encuentro (el momento más esperado).
09:00 y 12:00 horas: Misa de Resurrección.
El Broche de Oro: ¡Nuestros Peleles!

Y para terminar, nuestra tradición más típica y alegre: Los Peleles. Esa costumbre tan de Villatobas donde los muñecos de trapo y paja cuelgan de nuestros balcones. Es la historia de nuestro pueblo hecha burla y fiesta; ver a los jóvenes manteando los peleles es ver la vida misma celebrando que la tristeza se ha ido. Es ese encanto sencillo, menos profesional quizá, pero que nos llena el corazón porque es nuestro.
¡Feliz Semana Santa a todos los vecinos!


















