VILLATOBAS – El fervor religioso y el respeto por la tradición se darán la mano en los próximos días en Villatobas. Los vecinos de la localidad se preparan para vivir una de las festividades más emotivas de los últimos años: el regreso definitivo de la imagen de su patrón, San Jorge, a su hogar habitual tras un periodo de custodia en la Ermita de Jesús Nazareno.
Este año, la celebración cobra un cariz histórico. No solo se conmemora la festividad del santo, sino que se pone en valor la talla actual, que llegó al municipio en 1940. Aquella imagen, que desembarcó en la posguerra como un símbolo de esperanza renovada, ha sido durante más de ocho décadas el pilar de las oraciones y la devoción de los villatobanos.
Un itinerario marcado por la devoción
El programa de actos diseñado para este reencuentro se divide en dos momentos clave que movilizarán a toda la comunidad:
-
Día 17 de abril (La Bajada): Tras la celebración de la Santa Misa, se realizará el traslado procesional de la imagen desde la Ermita del Nazareno hasta la Iglesia de la Asunción. Allí, el santo permanecerá para la celebración del Triduo, permitiendo a los fieles un tiempo de cercanía y culto en el templo parroquial.
-
Día 23 de abril (Su Día): La jornada grande de Villatobas culminará con la procesión de subida. En un ambiente de alegría y respeto, los vecinos escoltarán a San Jorge de regreso a su Ermita, lugar donde históricamente debe recibir culto.
Una ventana abierta a la fe
Una de las grandes novedades de este regreso es la disposición final de la talla. Con el objetivo de que el patrón esté siempre accesible para su pueblo, San Jorge quedará expuesto en su hornacina de forma que sea visible directamente desde la calle.
Gracias a un ventanal diseñado para tal fin, cualquier vecino o visitante podrá presentar sus respetos o elevar una oración al santo de 1940 en cualquier momento, bajo la luz del día. Esta medida busca estrechar el vínculo entre la figura del patrón y el transitar cotidiano de los habitantes de Villatobas.
«Acompañemos a nuestro Santo en su regreso. Es el momento de honrar la historia que nos une a él», reza el llamamiento popular que ya circula por las calles del pueblo.
La cita marcará, sin duda, un antes y un después en la vida religiosa local, reafirmando que, tras 86 años de historia compartida, el espíritu de San Jorge sigue más vivo que nunca en el corazón de Villatobas.


















