Hoy ha sido un día muy especial para mí y quería compartirlo con todos vosotros a través de nuestro periódico. Hemos celebrado la función de San José Obrero en su día, una misa preciosa que marca también el comienzo de mayo, el mes de las flores a la Virgen María.
Este año, la celebración ha tenido un matiz distinto. Hemos contado con un invitado que ha venido desde Madrid para dar la misa, llenando la ermita de fe en este inicio de mes tan nuestro.
Unas palabras de corazón
Aprovecho estas líneas para pedir perdón públicamente. Me dirijo a todos aquellos que hayan bajado a la Ermita de nuestro Padre Jesús Nazareno y hayan echado en falta algún jarrón. Errar es de humanos y reconocerlo es lo mínimo que puedo hacer ante mis vecinos; espero que podáis disculparme.
Un recuerdo para mi madre.
Para mí, hoy la misa tenía un sentido muy profundo. He ido a rezar y a ofrecer mis oraciones por mi madre, María Visitación. Aunque el domingo día 3 sea el Día de la Madre, para los que llevamos su recuerdo en el alma, todos los días son su día.
Por eso, os animo a que busquéis en este, nuestro periódico del Consistorio, una poesía muy bonita que se ha publicado.
No hace falta esperar al domingo para leerla; disfrutadla hoy mismo, porque refleja ese cariño que nos une a nuestras tradiciones y a quienes nos dieron la vida.
Gracias por escucharme y espero que estas palabras os lleguen con la misma sinceridad con la que las escribo.


















