La Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción y la Cofradía del Santísimo Sacramento han coordinado una programación especial para el domingo 7 de junio, que incluirá misas, turnos de vela y la tradicional procesión vespertina.
El próximo domingo 7 de junio, la localidad de Biar vestirá sus mejores galas para celebrar la solemnidad del Corpus Christi, una de las citas más arraigadas en el calendario religioso local. La Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, en estrecha colaboración con la Cofradía del Santísimo Sacramento, ha diseñado una intensa jornada de culto y adoración para que todos los fieles puedan participar activamente en los homenajes al Cuerpo y la Sangre del Señor.
Horarios y celebraciones de la mañana
Los actos litúrgicos comenzarán a primera hora del domingo con la celebración de la Santa Misa a las 9:00 horas. El momento central de la mañana llegará a las 12:00 horas con la Solemne Eucaristía, que prevé congregar a una gran parte de la comunidad parroquial.
El Santísimo Sacramento permanecerá expuesto de forma ininterrumpida desde el mediodía hasta la tarde para fomentar la oración y el acompañamiento de los fieles.
Al concluir esta celebración principal, se procederá a la Exposición del Santísimo, que marcará el inicio de un espacio dedicado a la oración silenciosa y el recogimiento.

Turnos de vela y acompañamiento
Para asegurar que el Santísimo esté acompañado durante todas las horas del mediodía y de la tarde, la organización ha habilitado una hoja de inscripción en la sacristía de la parroquia. Las personas interesadas en participar en los turnos de vela ya pueden apuntarse para coordinar las horas de escolta y asegurar un flujo continuo de devotos en el templo.
Procesión solemne por la tarde
El bloque vespertino de los actos comenzará a las 19:30 horas con el Rezo de Vísperas, preparando el ambiente para el broche de oro de la jornada. A las 20:00 horas tendrá lugar la Solemne Procesión del Corpus Christi, en la que la custodia recorrerá las calles habituales del municipio, acompañada por los colectivos religiosos, las autoridades locales y los vecinos de Biar.



















