El programa ‘En Portada’ estrena el documental ‘Matar en vida’, un profundo análisis sobre la forma más extrema de violencia machista, que acumula al menos 68 menores asesinados desde que comenzaron los registros en 2003.
La violencia ejercida contra las mujeres a través de sus seres más queridos, habitualmente sus propios hijos, se sitúa de nuevo en el centro del debate social y político. Bajo el título ‘Matar en vida’, el programa de reportajes de RTVE ‘En Portada’, presentado por Lorenzo Milá, aborda esta noche una de las realidades más desgarradoras de la violencia de género: la violencia vicaria. El documental, que se emite a las 23:20 horas en La 2 y RTVE Play, recoge testimonios directos de madres supervivientes y voces expertas con el objetivo de descifrar qué está fallando en los mecanismos de protección del Estado y cómo combatir una lacra que ya ha costado la vida a 68 menores desde el año 2003.
Las dos caras de una tortura de por vida
Los agresores suelen repetir un mismo patrón de amenazas antes de perpetrar el crimen: “Te voy a dar donde más duele, te voy a quitar lo que más quieres, te vas a acordar toda la vida de mí”. Esta consigna resume la crueldad de una violencia que busca la destrucción psicológica de la madre a través del daño a sus hijos.
Los expertos diferencian claramente dos manifestaciones de esta problemática. Por un lado, la violencia vicaria extrema, que culmina con el asesinato de los menores para causar un dolor irreparable. Por otro, la violencia vicaria habitual o continuada, una modalidad menos visible pero igualmente devastadora que se traduce en un goteo constante de agresiones físicas y psicológicas diarias hacia los hijos, concebida como una tortura sistemática y perpetua contra la mujer.
Fallas en la evaluación del riesgo y la justicia
El documental pone el foco sobre los puntos débiles y polémicos del sistema de protección actual. La principal crítica de los especialistas apunta a los informes de valoración del riesgo y a los criterios judiciales para otorgar regímenes de visitas o custodias compartidas en entornos donde existen sospechas de maltrato.
Los datos de la asociación de juristas Themis revelan que la justicia mantiene las visitas a los padres denunciados por violencia machista en ocho de cada diez casos. Esta laxitud judicial se ve agravada por valoraciones técnicas que, en la gran mayoría de los 68 casos de menores asesinados en las últimas dos décadas, calificaron el riesgo para la víctima como «leve», lo que facilitó que los agresores mantuvieran el contacto legal y directo con los niños.
La violencia institucional bajo la lupa
Además de las agresiones físicas, el reportaje analiza lo que muchos expertos denominan la segunda cara de la violencia de género: la violencia institucional. El programa expone casos alarmantes de mujeres que, tras dar el paso de acudir a las comisarías o juzgados para denunciar una agresión hacia sus hijos, terminan siendo víctimas de un sistema desconfiado que acaba por arrebatarles la custodia de los menores, desprotegiendo a los más vulnerables en lugar de ofrecerles refugio.






















