La segunda edición de la jornada «Un planeta de cine» congrega a los principales agentes del sector para debatir sobre la producción virtual, la economía circular y las estrategias para comunicar el cambio sin caer en el ‘greenwashing’.
Madrid – El sector audiovisual español se encuentra en pleno proceso de transformación para reducir su huella ecológica y adaptarse a las nuevas exigencias medioambientales. Con este objetivo, el Clúster Audiovisual de Madrid ha celebrado la segunda edición de “Un planeta de cine. El camino hacia una industria responsable”. La jornada profesional, que tuvo lugar en el Creative Campus de la Universidad Europea de Madrid, se ha consolidado como el espacio de referencia para debatir los desafíos y oportunidades de una industria que busca ser más sostenible, innovadora y comprometida.
El encuentro ha contado con la colaboración de Mrs. Greenfilm, la Universidad Europea de Madrid y Triodos Bank, además del respaldo institucional del Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid. Respecto a la edición anterior, la cita ha ampliado notablemente su programa, incorporando mesas de debate enfocadas en la tecnología virtual, la reutilización de materiales y la gestión de la comunicación hacia el público general.
Durante la inauguración, Paloma Andrés Urrutia (Mrs. Greenfilm), Mariló Martínez García (Universidad Europea) y Yolanda García Suso (Triodos Bank) coincidieron en la urgencia de fomentar sinergias colectivas para acelerar la reconversión verde del ecosistema audiovisual.

Innovación virtual: ¿un alivio para el planeta?
La primera mesa redonda de la jornada abordó el impacto ecológico de la producción virtual frente a los rodajes tradicionales en localización. Moderado por María Cruz de Pablo (Triodos Bank), el panel contó con las intervenciones de Rhoda Wainwright (Mrs. Greenfilm) y Manuel Ramírez (El Ranchito).
Los expertos señalaron que, si bien los entornos virtuales reducen drásticamente los desplazamientos del equipo y la logística en exteriores, los beneficios reales dependen de la naturaleza de cada proyecto. Durante el debate se analizaron casos prácticos, incluidos datos presentados recientemente en el Festival de Cannes, que evalúan la eficiencia de estos nuevos modelos tecnológicos y los retos económicos que supone su implantación en la industria actual.
«Es necesario analizar en profundidad el impacto real de la producción virtual frente a la localización; las ventajas dependen en gran medida del proyecto.»
Economía circular para contener costes y residuos
La optimización de recursos centró la segunda sesión del día, donde se demostró que el respeto al medio ambiente también puede resultar rentable. Representantes de diversas áreas compartieron proyectos donde la reutilización de decorados y el reciclaje de materiales se traducen en un ahorro directo de costes.
Rafael González, socio de Antiguo Rincón y Madera Escénica, expuso su modelo de gestión y reciclaje de estructuras escénicas, mientras que Paula del Villar Santamaría detalló cómo Secuoya Studios implementa sistemas de medición de residuos en sus rodajes. Por su parte, la abogada Tamara Criado aportó la perspectiva legal, analizando cómo afecta la reutilización de elementos y vestuarios a los derechos de propiedad intelectual de las obras.
El reto de conectar con la audiencia de forma transparente
La comunicación de los avances sostenibles ocupó la última mesa de debate, moderada por el profesor Javier Pérez Sánchez. Responsables de comunicación y contenidos de Mediaset (Ana Cerezo) y Movistar Plus+ (Bea Morillas), junto al productor Mariano Baratech y el periodista Luis Martínez (El Mundo), reflexionaron sobre la necesidad de construir narrativas creíbles.
Los ponentes coincidieron en que el gran peligro actual es el greenwashing o ecoblanqueo. Para combatirlo, se propuso apostar por contenidos basados en soluciones reales y transparentes. Como ejemplo, se expuso el caso de la docuserie Hope, que aborda la crisis climática desde la acción y la esperanza, y se subrayó el papel dinamizador que están adoptando los grandes festivales de cine al exigir criterios verdes a las producciones participantes.
La jornada cerró con un taller práctico de Design Thinking donde los asistentes diseñaron estrategias conjuntas para que la información sobre sostenibilidad sea más humana, accesible y atractiva para los medios de comunicación y las audiencias del futuro.






















