El Ejército del Aire y del Espacio acoge el ‘bautismo’ como embajadores del espacio de 30 jóvenes
El jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio asiste a las actividades de la iniciativa ‘Astronauta por un Día’ en la Academia General del Aire y del Espacio.
La Academia General del Aire y del Espacio (AGA), en San Javier (Murcia), se ha convertido durante dos días en la gran plataforma de vuelo del programa ‘Astronauta por un Día’, en la que han participado 30 estudiantes de toda España y 5 alumnos de la AGA, para certificarse como embajadores del espacio de la Agencia Espacial Española (AEE) durante un año. Este programa se ha llevado a cabo por primera vez, impulsado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, a través de la agencia y con la colaboración del Ejército del Aire y del Espacio, y es, además de una experiencia educativa, un eje de la Estrategia Nacional de Espacio.
“Iniciativas como ‘Astronauta por un Día’ despiertan el interés por el espacio, fomentar el talento y reforzar la implicación de la sociedad en la preservación de la seguridad y la defensa”. Eran las palabras del jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio, general del aire Francisco Braco Carbó, momentos antes de iniciar el vuelo parabólico en condiciones de microgravedad, junto a la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, el director de la AEE, Juan Carlos Cortés, los astronautas Pablo Álvarez y Sara García, así como cinco alumnos de la AGA y los estudiantes seleccionados de entre 400 aspirantes.

“Esta colaboración -añadía el JEMA- refuerza la cooperación institucional, impulsa la formación, favorece la divulgación y pone en valor una idea esencial: una fuerza moderna y eficaz es condición necesaria para la libertad, el bienestar y la seguridad de los españoles”. Además, quiso afirmar que el EA cuenta con el Mando del Espacio y “tenemos que tener profesionales del espacio. No sé si somos conscientes de la cantidad de capacidades que utilizamos y que están localizadas en el espacio, como el posicionamiento, las comunicaciones y la meteorología espacial”. Por ello, es necesario que nuestras Fuerzas Armadas en general, y el Ejército del Aire y del Espacio en particular, tengan la capacidad de vigilar y actuar en el espacio.
Así, los días 5 y 6 de mayo se puso el broche a un programa -que se iniciaba con un primer proceso selectivo basado en su expediente académico, un vídeo de motivación y un reconocimiento médico oficial el 10 de abril en el Centro de Instrucción de Medicina Aeroespacial (CIMA)- con una actividad aeronáutica en la que, mediante la realización de 16 trayectorias parabólicas controladas, se generaron breves periodos de ingravidez similares a los que se experimentan en el espacio.
Esta maniobra se llevó a cabo durante dos horas a bordo de un Airbus A310 Air Zero G, aeronave utilizada habitualmente por la AEE y los astronautas europeos para entrenar en microgravedad y realizar experimentos científicos.
“Ha sido una gran oportunidad poder vivir esta gran experiencia y compartirla con los jóvenes seleccionados, que han demostrado un gran entusiasmo”, afirmaba la alférez alumno de 4º curso de la AGA Claudia Brugarolas al finalizar el vuelo parabólico. “La primera parábola que hemos hecho ha sido simulando la gravedad en Marte, las dos siguientes la de la Luna y el resto han sido simulando gravedad cero. Cada parábola duraba 40 segundos”, explicaba.
Finalmente, los nuevos embajadores del espacio recibieron sus diplomas acreditativos y describieron la emoción que sienten después de ponerse por primera vez en la piel de los astronautas. Asimismo, durante la ceremonia de entrega, el director de la AGA, coronel Luis González Asenjo, les recordó que su nombramiento acarrea una tarea clave, “contar activamente la experiencia a muchos jóvenes e inspirarles en lo aprendido estos días: el espacio es cada día más importante para toda la humanidad. En el Siglo XXI, llegará la conquista del espacio y este futuro, que es presente, está en vuestras manos”.
El EA y ‘Astronauta por un Día’
El programa quedaba regulado mediante la Orden CNU/130/2026, de 20 de febrero, ‘Astronauta por un Día’ de la agencia estatal Agencia Espacial Española, publicada en el BOE el 26 de febrero de 2026 y la convocatoria fue aprobada por Resolución de la Dirección de la Agencia Espacial Española el 24 de febrero de 2026.
Así, en virtud del convenio el Ejército del Aire y del Espacio se comprometía a autorizar y coordinar la operación del avión A310 en la Base Aérea de San Javier. Así por parte de la Academia General del Aire y del Espacio y la base aérea se ha proporcionado el control aéreo y los servicios logístico, y se han facilitado los espacios de trabajo y salas de reunión y los alojamientos de los alumnos y organizadores. Toda esta colaboración se ha llevado a cabo dentro del marco de apoyo institucional a actividades formativas y divulgativas de interés público.
Además, el Centro de Instrucción de Medicina Aeroespacial ha colaborado con la AEE en la realización de reconocimientos médicos previos de los participantes en Torrejón de Ardoz y se encargó de la prescripción y dispensación del tratamiento contra el mareo el día del vuelo, en colaboración con el Servicio de Sanidad de la AGA.
‘Astronauta por un Día’
Esta edición 2026 está dirigida a estudiantes de 1º y 2º de Bachillerato y estudiantes universitarios de grados STEM. Además, participan cinco alumnos de la Academia General del Aire y del Espacio en virtud del convenio de colaboración suscrito entre la AEE y el Ministerio de Defensa firmado el 30 de marzo de 2026.
El programa ‘Astronauta por un Día’, una iniciativa de la Agencia Espacial Española, en colaboración con el Ejército del Aire y del Espacio, nace para acercar el espacio a quienes sueñan con él y despertar vocaciones aeroespaciales en toda España. Invita a jóvenes de todo el país a vivir una experiencia única: un proceso de selección que refleja el de la profesión de astronauta y que culmina con una actividad en ingravidez a bordo de un vuelo parabólico.
Se trata del primer programa en España que ofrece a estudiantes un vuelo parabólico en microgravedad, similar al que experimentan los astronautas de la AEE, subrayando su compromiso con la educación y el desarrollo del talento.

















