El proyecto, que se desarrollará durante el mes de julio en Alicante, ofrece 15 plazas para menores con necesidades de apoyo y garantiza la continuidad de sus tratamientos en un entorno de ocio.
ALICANTE – Miércoles, 30 de abril de 2026
Para muchos niños, el verano es sinónimo de descanso y desconexión, pero para las familias de menores con necesidades educativas especiales (NEE), el fin del curso escolar suele suponer una ruptura drástica en sus rutinas de rehabilitación. Con el objetivo de evitar el retroceso en los avances logrados durante el año, la Fundación Casaverde ha anunciado la apertura de su Escuela de Verano Inclusiva, una iniciativa pionera en la provincia que combina la terapia especializada con el derecho al juego.
Bajo el lema de crear un espacio donde «la terapia no parece terapia», la escuela abrirá sus puertas del 1 al 31 de julio en la Clínica Casaverde Alicante. El programa está diseñado para atender a 15 menores de entre 3 y 16 años con perfiles de daño cerebral, Trastorno del Espectro Autista (TEA), TDAH o parálisis cerebral. Como novedad y apuesta por la conciliación real, el proyecto incluye también 7 plazas destinadas a hermanos y hermanas de los usuarios, fomentando un entorno de convivencia normalizado.
Un enfoque clínico bajo una apariencia lúdica
A diferencia de los campamentos urbanos tradicionales, esta escuela cuenta con el respaldo de un equipo multidisciplinar de alto nivel. Neuropsicólogos, logopedas, terapeutas ocupacionales y fisioterapeutas trabajan codo con codo con monitores de ocio para que cada actividad tenga un trasfondo terapéutico.
Las instalaciones de la Clínica Casaverde Alicante han sido adaptadas para este fin, contando con:
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Gimnasio de rehabilitación infantil y sala multisensorial.
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Huerto terapéutico, donde se trabaja la estimulación y la responsabilidad.
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Sesiones grupales enfocadas en la psicomotricidad, la comunicación y las habilidades sociales.
El objetivo principal es que los menores recuperen la confianza en sí mismos y fortalezcan su autonomía personal mientras participan en dinámicas comunitarias, asegurando que no se pierda el hilo conductor de sus tratamientos específicos durante las vacaciones.

Respiro familiar y alianzas sociales
El impacto de esta iniciativa no se limita a los menores. La Escuela de Verano nace también como un recurso vital de respiro familiar, permitiendo a padres y cuidadores conciliar su vida laboral y personal con la seguridad de que sus hijos están en manos de profesionales expertos.
Este proyecto ha sido posible gracias al apoyo de entidades de referencia como la Fundación «la Caixa» y la Fundación Ibercaja, además de la colaboración de COCEMFE Alicante y Torres Asesores de Seguros. Estas alianzas subrayan la importancia de la atención temprana y la sensibilización social en el ámbito del daño cerebral y las discapacidades del desarrollo.
Inscripciones abiertas
Las familias interesadas en optar a una de las plazas tienen hasta el próximo 1 de junio para formalizar la solicitud. El proceso se realiza a través del formulario habilitado en la web oficial de la fundación: grupocasaverde.com/fundacion-escuela-de-verano.
Con esta escuela, la Fundación Casaverde reafirma su compromiso de mejorar la calidad de vida de los niños con daño cerebral desde los primeros años, transformando el rigor de la rehabilitación en una experiencia estival inolvidable.
















