El mundo vive la Pasión de Cristo y en él un tercer personaje nos llama a la reflexión, Simón de Cirene, que ayudó a Jesús en el calvario llevar la pesada cruz el resto del camino hasta su crucifixión que después de la traición ninguno de sus doce discípulos apareció.
Simón de Cirene, aparece por una obligación al mandato romano y no por una convicción. Aunque inicialmente tomó la cruz de mala gana, su resistencia reflexiona y surgió la buena voluntad de una Compasión, al ver a un hombre de condición divina que necesitaba ayuda
Este hecho nos deja un valiosísimo acto reflexivo e n la semana santa: «ayudar al prójimo entristecido, acongojado, desconsolado, esa es la verdadera Compasión en el carácter espiritual que dejó Cristo». La Compasión no es sentir pena, sino de ayudar a alguien que se esfuerza por salir del dolor, del sufrimiento.
Vivamos la Vida, la Pasión y la Redención de Cristo con el DilexiTe: “El fruto del Amor es el servicio; y el fruto del servicio es la paz”. Según el Papa León XIV, “la dignidad de cada persona humana debe ser respetada ahora, no mañana
León XIV nos invita a comprometernos con el “bien común”, con la defensa de los más débiles, la democracia, el reconocimiento de la dignidad de personas privadas de su libertad, en una forma humana para erradicar toda forma de violencia, incluida la estructural.
Escribo para usted en Oración
Respetuosamente,




















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