Hoy me he escapado a Aranjuez para disfrutar del día y me he llevado una de esas sorpresas que te alegran la jornada. Paseando, me encontré con la mesa informativa de Ecologistas en Acción. He tenido la suerte de conocer a los responsables que estaban allí y, entre charla y charla, me han contagiado las ganas de cuidar este rincón tan especial de Madrid.
Como alguien que disfruta de la cultura y no quiere ser un simple turista, me he liado la manta a la cabeza y he firmado los tres escritos que tenían en la mesa:

* Por el Patrimonio Histórico: Una petición para que no se dejen perder los monumentos y edificios que son el alma artística de Aranjuez.
* Por una movilidad mejor: Para que caminar por el casco histórico y la calle de la Reina sea un gusto, con más zonas peatonales y carriles bici.
* Por nuestro río Tajo: Un «no» rotundo al trasvase, porque sin agua no hay vida ni huertas en Aranjuez.
Además de los papeles, tenían de todo: revistas muy interesantes como Ecologista y una para los peques llamada Gallipata que es una chulada. También me fijé en que no se olvidan de lo que pasa fuera, porque tenían un cartel de apoyo a Palestina colgado en un árbol junto a ellos.

Lo que Aranjuez nos enseña
Aranjuez es mucho más que jardines bonitos para las fotos; es una tradición viva que depende totalmente de su río y de su historia. Ver a gente del pueblo ahí plantada, informando a todo el que pasa, te recuerda que la identidad de un sitio se cuida entre todos. Me voy muy contento de haber puesto mi granito de arena y de haber conocido a gente tan comprometida. ¡Ha sido un placer!


















