La falta de información en las marquesinas y la irregularidad de los servicios dejan a municipios como Villatobas en una situación de «aislamiento informativo» que afecta a gestiones médicas y administrativas.
REDACCIÓN | OCAÑA
En pleno siglo XXI, la movilidad rural sigue siendo la asignatura pendiente en nuestra comarca. Vecinos y usuarios de la línea de autobuses gestionada por la empresa SAMAR han alzado la voz para denunciar la precariedad del servicio que conecta Ocaña, Villatobas y Corral de Almaguer. La principal queja no es solo la frecuencia, sino la absoluta falta de una referencia horaria fija en las paradas.
Un servicio público «a ciegas»
La incertidumbre se ha convertido en la compañera de viaje habitual para quienes dependen del transporte público. Actualmente, las marquesinas de estas localidades carecen de paneles informativos actualizados con horarios fijos, lo que obliga a los pasajeros a esperar sin saber con certeza cuándo llegará el próximo vehículo.
«No podemos organizar nuestra vida si no sabemos a qué hora pasa el autobús. Es un servicio público, no una lotería», comenta uno de los usuarios afectados.
Salud y burocracia: Las víctimas de la mala conexión
La demanda de los ciudadanos no es un capricho, sino una necesidad básica de comunicación. El texto de la petición subraya dos ejes fundamentales que se están viendo afectados:
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Salud: Muchos vecinos deben trasladarse a centros médicos y especialistas. La falta de un horario fiable provoca la pérdida de citas o esperas interminables en salas de urgencias ante la imposibilidad de cuadrar el regreso a casa.
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Gestiones Oficiales: El desplazamiento a cabeceras de comarca para realizar papeleos, trámites administrativos o gestiones bancarias se vuelve una odisea logística si no existe una conexión garantizada.
Un llamamiento a la responsabilidad
Los afectados exigen que la empresa SAMAR cumpla con su función de servicio público y proceda de inmediato a:
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La instalación de horarios fijos y visibles en todas las marquesinas de la ruta.
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La optimización de la conexión entre Ocaña y Corral de Almaguer, asegurando que el paso por Villatobas sea regular y predecible.
La comarca no pide privilegios, solo el derecho a estar comunicada de forma digna. Sin una referencia horaria a la que acogerse, los ciudadanos ven mermada su libertad de movimiento y su acceso a servicios esenciales, profundizando la brecha entre el mundo rural y el urbano.


















