Nuestros barrios no son un circuito: ecologistas lanzan una caja de resistencia judicial contra la F1 en Madrid

La batalla legal contra el macroproyecto del circuito urbano de Fórmula 1 en Madrid da un nuevo paso. La Plataforma Ecologista Madrileña, con el respaldo de Ecologistas en Acción Madrid y la Plataforma Stop Fórmula-1 Madrid, ha puesto en marcha una campaña de micromecenazgo en la plataforma Donio para sufragar los costes de los procedimientos judiciales abiertos y las próximas acciones en la vía penal.

Un contrato de diez años bajo la lupa judicial

El objetivo de los colectivos es hacer frente a los gastos derivados del recurso interpuesto contra un proyecto que, a su juicio, se ha tramitado con «oscurantismo». Las organizaciones denuncian que el acuerdo, proyectado para una década, sacrifica el dinero público, el entorno y la salud de la ciudadanía en beneficio de un espectáculo de lujo para una minoría, con la aspiración de que el Gran Premio celebrado este 2026 sea el primero y el último.

Entre las principales irregularidades señaladas figuran graves cuestiones urbanísticas —como la implantación de un circuito en suelos que no contemplan dichos usos— y la concesión de licencias fragmentadas por «partes autónomas» que eluden regular de forma conjunta la actividad de las carreras y el ruido asociado.

«Nuestros barrios no son un circuito: el contrato de diez años sacrifica la salud, el entorno y el dinero público de los madrileños por un espectáculo de lujo para una minoría.»

Incógnitas sobre el ruido y un grave impacto ambiental

Una de las mayores polémicas gira en torno a la gestión acústica. Cuatro días después de haberse celebrado el Gran Premio, el Ayuntamiento de Madrid todavía no ha hecho pública la resolución sobre la suspensión de los objetivos de calidad acústica, un requisito indispensable que tendría que haberse aprobado con anterioridad y que resulta clave para autorizar la competición, en unas jornadas donde se habrían superado los 85 dB del umbral de daño auditivo.

A los niveles de ruido se suma un balance ambiental crítico:

  • Pérdida de masa arbórea: Más de 700 árboles talados a lo largo del proceso.

  • Destrucción de hábitats: Eliminación de humedales con poblaciones de anfibios, considerados el grupo de vertebrados más amenazado del planeta, sin una correcta evaluación de impacto ambiental.

El fantasma de una concesión a 35 años

Los colectivos advierten de que las intenciones de los promotores van mucho más allá de lo anunciado inicialmente. Según los informes de la propia IFEMA, la infraestructura solo alcanzaría la rentabilidad si la actividad se prolonga más allá de los diez años previstos, contemplando en sus planes estirar el uso del circuito hasta los 35 años.

Para frenar esta macrooperación, la campaña en Donio busca implicar a la ciudadanía en la vía legal. Las organizaciones recuerdan que las aportaciones económicas cuentan con incentivos fiscales, permitiendo desgravar hasta el 80% en la declaración de la renta. Toda la información y el acceso a las colaboraciones están disponibles en su web oficial: donio.es/nuestro-barrios-no-son-un-circuito.

El Consistorio Digital no se responsabiliza del contenido de los artículos remitidos o de opinión, siendo cada autor responsable de sus propias creaciones.

Super 8
También te puede interesar

Noticias similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
Tienes que aprobar los términos para continuar