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Adiós a los sustos al teléfono: las llamadas comerciales usarán en exclusiva el prefijo 400

Las Oficinas Municipales de Información al Consumidor (OMIC) han anunciado la puesta en marcha de una medida clave para proteger a los usuarios frente al fraude telefónico. Desde el pasado sábado, todas las llamadas comerciales de carácter publicitario o de ventas deben realizarse obligatoriamente utilizando numeraciones de nueve dígitos que comiencen con el código 400.
Esta iniciativa forma parte del Plan Antiestafas Telefónicas y por SMS impulsado por el Gobierno, un programa que ya ha demostrado su eficacia en la lucha contra el fraude desde su implementación en 2025, logrando bloquear más de 400 millones de llamadas y cerca de 32 millones de mensajes maliciosos.
Identificación clara y mayor seguridad para el ciudadano
Con la introducción de esta nueva numeración, el consumidor gana en capacidad de decisión. La principal ventaja radica en que las líneas con prefijo 400 son estrictamente unidireccionales: los ciudadanos solo podrán recibir llamadas a través de ellas, pero jamás emitirlas.
«La medida facilita al consumidor la identificación del tipo de llamada que recibe y la libre elección de atenderla o no, garantizando al mismo tiempo una mayor seguridad al evitar fraudes al devolver llamadas a números desconocidos.»
De este modo se erradica una de las estafas más comunes, consistente en incitar al usuario a devolver la llamada a un número de tarificación especial o desconocido. En caso de que se detecten llamadas comerciales que incumplan esta norma y utilicen otras numeraciones, los consumidores tienen derecho a reclamar ante la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones (OAUT) o a interponer una denuncia formal ante la propia CNMC.
Control absoluto sobre los mensajes de texto mediante el Registro de Alias
La normativa también refuerza la seguridad en las comunicaciones escritas dando cumplimiento a la Ley de Servicios de Atención a la Clientela (SAC). Para ello, se ha creado un registro oficial gestionado por la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia (CNMC) que centraliza los códigos alfanuméricos —o alias— empleados por las empresas y las administraciones públicas en el envío de mensajes SMS, multimedia (MMS) o enriquecidos (RCS).
Desde el pasado mes de septiembre, los operadores de telefonía tienen la obligación de bloquear de forma automática cualquier mensaje que emplee un alias no registrado o que utilice uno legítimo sin ser el titular autorizado. Gracias a este filtro, los operadores ya han interceptado más de seis millones de mensajes fraudulentos.
Para mayor tranquilidad, los usuarios disponen de un buscador público en la página web de la CNMC ⇒Consulta de registro ⇐ que permite comprobar en cualquier momento la titularidad real de cualquier alias recibido en el teléfono móvil.














