Una operación conjunta de la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Agencia Tributaria desarticula tres redes criminales que asaltaban buques portacontenedores con armas de guerra y técnicas militares.
REDACCIÓN | MADRID 15 de enero de 2026
En una de las operaciones más complejas contra el narcotráfico internacional de los últimos años, las fuerzas de seguridad del Estado han logrado desmantelar el engranaje logístico del temido Cártel de los Balcanes en España. La operación ha culminado con la detención de 30 personas y la incautación de 2.475 kilogramos de cocaína, además de un arsenal que incluye armas de guerra y activos financieros valorados en millones de euros.
La investigación, que arrancó en octubre de 2024 tras un decomiso de 88 kilos en Mijas (Málaga), ha revelado una sofisticada alianza entre tres organizaciones interconectadas: el Cártel de los Balcanes (propietario de la mercancía), una red colombiana de asalto y una tercera organización establecida en el Campo de Gibraltar dedicada al soporte logístico.
Asaltos de película: «Micos» y comandos militares
El modus operandi de estas redes destaca por su extrema violencia y precisión técnica. Según el informe oficial, la droga salía de Colombia mediante la técnica de los «micos»: jóvenes nadadores que trepan a los buques en alta mar para esconder la droga.
Sin embargo, el punto crítico ocurría cerca de las costas españolas. Miembros de la organización, entrenados en técnicas militares, interceptaban los buques antes de su llegada al Estrecho de Gibraltar. Utilizando escalas y armamento pesado, sometían a las tripulaciones de los mercantes para extraer la cocaína de los contenedores.
Posteriormente, empleaban el método del drop off: arrojaban los fardos al agua en puntos geolocalizados para que embarcaciones rápidas, proporcionadas por la red del Campo de Gibraltar, recuperaran la mercancía y la alijaran en poblaciones del Golfo de Cádiz.
Un historial de secuestros y fugas
La peligrosidad de la red quedó patente en varios episodios durante 2025. A mediados de año, la tripulación de un buque con destino a Cádiz alertó de la presencia de polizones armados, lo que permitió incautar 1.355 kilos de droga, aunque los asaltantes lograron huir.
Meses después, otro buque en aguas portuguesas sufrió un secuestro real por parte de estos comandos, quienes, portando armas largas, lograron descargar la droga con éxito antes de desaparecer.
El balance de la operación
Tras meses de seguimiento, los agentes realizaron 19 entradas y registros simultáneos, localizando las «guarderías» donde se almacenaba el estupefaciente antes de ser distribuido por Europa. El balance de las incautaciones refleja el poderío económico de la red:
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Droga: 2.475 kilos de cocaína.
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Armamento: Varias armas de guerra.
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Patrimonio: Bloqueo de inmuebles por valor de 5 millones de euros y 4 monederos de criptomonedas.
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Efectivo y lujo: 166.000 euros en metálico y joyas valoradas en 100.000 euros.
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Logística: 8 vehículos de alta gama, 215 garrafas de gasolina y equipos de geolocalización.
Con esta intervención, las autoridades dan por descabezada la infraestructura de asalto del Cártel de los Balcanes en el sur de España, una vía que pretendía convertir las rutas comerciales del Atlántico en un escenario de asaltos de estilo militar para el tráfico de estupefacientes.

















