La Biblioteca de los Libros Felices vivió ayer una tarde de especial relevancia cultural con la celebración de un encuentro literario protagonizado por la escritora María Lucas y la novelista Chus Sánchez, ante un público que llenó la sala y participó activamente en el posterior coloquio.
Durante su intervención, María Lucas presentó la trayectoria y sensibilidad narrativa de Chus Sánchez, destacando su compromiso con las historias que recuperan voces silenciadas y episodios poco conocidos de la memoria colectiva.
Un diálogo sobre el proceso creativo
En su intervención, Chus Sánchez compartió con los asistentes las claves de su método de trabajo previo a la escritura de una novela. Explicó la importancia de la investigación de hechos reales, la construcción de biografías verosímiles —reales o ficticias— y la búsqueda de personajes que permitan iluminar aspectos olvidados de la historia. Este enfoque, señaló, es esencial para dotar de autenticidad y profundidad a sus relatos.
Donación de obras a la Biblioteca
Uno de los momentos más emotivos del acto llegó cuando la autora anunció la donación de dos de sus obras a la Biblioteca de los Libros Felices:
- “Eligieron ser libres”, un volumen que reúne cinco relatos biográficos de mujeres que no aparecen en los manuales de historia pero cuya vida merece ser contada.
- “La historia que jamás deseé escribir”, novela marcada por una intensa carga emocional y un profundo trabajo de documentación.
La donación se realizó ante los asistentes como testigos, con la presencia de Manuel Desantes, alma y custodio de esta singular biblioteca, y con la aprobación simbólica de Don Biblo, figura representativa de la institución.

Un espacio para el debate y la memoria
Tras las intervenciones, se abrió un animado debate en el que el público pudo dialogar con la autora sobre el papel de la literatura en la recuperación de la memoria, la responsabilidad del escritor y la necesidad de dar visibilidad a historias que han permanecido en la sombra.
El acto concluyó con un cálido aplauso y el agradecimiento de la Biblioteca de los Libros Felices por una jornada que refuerza su vocación de ser un espacio vivo, abierto y comprometido con la cultura.















