ALICANTE | En una jornada histórica para el patrimonio valenciano, el Consell ha aprobado hoy el decreto que declara oficialmente la Romería de la Santa Faz de Alicante como Bien de Interés Cultural (BIC). Bajo la categoría de bien inmaterial, esta distinción otorga el máximo nivel de protección a «La Peregrina», reconociendo su valor incalculable como eje vertebrador de la identidad, la fe y la cultura alicantina.
Un reconocimiento a siglos de devoción
La Generalitat ha fundamentado esta decisión en la singularidad histórica y social de una celebración que, cada segundo jueves de Pascua, logra movilizar a más de 300.000 personas. Con este decreto, se pone en valor una tradición que ha sobrevivido y evolucionado desde el siglo XV, manteniendo intacta su esencia popular.
«Se reconoce una manifestación única por su dimensión histórica, devocional, festiva e identitaria», han señalado fuentes del Consell tras la aprobación del decreto este 17 de abril de 2026.
Protección y gestión compartida
A partir de ahora, la gestión de este nuevo BIC recaerá de forma conjunta en el Ayuntamiento de Alicante y el Obispado de Orihuela-Alicante. Ambas instituciones serán las encargadas de tutelar el desarrollo de la romería y velar por la conservación de sus valores tradicionales.
La protección oficial conlleva una serie de compromisos técnicos y científicos:
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Investigación y documentación: Realización de estudios con criterios científicos para preservar la memoria del rito.
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Preservación de valores: Garantizar que la esencia de la romería se transmita de forma íntegra a las generaciones futuras.
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Salvaguarda institucional: Velar por el normal desarrollo de los actos frente a posibles alteraciones que desvirtúen su origen.
‘La Peregrina’: El corazón de Alicante desde 1489
El origen de esta festividad se sitúa en el Milagro de la Lágrima, ocurrido el 17 de marzo de 1489. Desde aquel suceso en el Barranquet de Lloixa, el fervor por la Reliquia no ha dejado de crecer, convirtiéndose en el evento más multitudinario de la ciudad.
La declaración BIC protege no solo el acto religioso, sino todo el universo iconográfico y social que lo rodea:
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La indumentaria: El uso del tradicional blusón, el mocador d’herbes y la caña con romero.
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El ritual: Desde la salida en la Concatedral de San Nicolás hasta la apertura y cierre del Sagrario en el Monasterio.
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La gastronomía y el comercio: La feria de productos artesanales que rodea el monasterio.
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El sentimiento: El eco del grito “¡Faz Divina! ¡Misericordia!” que acompaña a los peregrinos durante los ocho kilómetros de recorrido.
Próximos pasos
Tras su publicación en el Diario Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV), la Romería será inscrita en el Inventario General del Patrimonio Cultural Valenciano. Asimismo, el reconocimiento será comunicado al Ministerio de Cultura para su inscripción en el Registro General de Bienes de Interés Cultural a nivel nacional, consolidando a la Santa Faz como un tesoro que trasciende las fronteras de la provincia.















