La soledad de María Corina Machado en su visita a Donald Trump. Lo que el ojo no vio y se dejó plasmar en el encuentro

  • Análisis gestual del encuentro de la entrega de su medalla del Premio Nóbel de la Paz y de lo que no ocurrió

  • Es sintomático que no haya habido una comparecencia conjunta de ambos mandatarios, que solo han hecho declaraciones por separado

  • Lo que el ojo no vio: visita a la Casa Blanco en línea con el color de su traje chaqueta blanco, como símbolo de búsqueda de acuerdo y entendimiento

  • Una simple reunión protocolaria con más silencios que gestos y palabras de amistad
  • La noticia de la visita está en lo que no ocurrió, en la falta de una calurosa acogida a Machado, todo un mensaje de Washington a la oposición venezolana

El analista de comunicación, experto en expresión gestual, Julio García Gómez, considera que esta visita de la líder opositora venezolana, ha estado envuelta en silencios, declaraciones atropelladas a la entrada y salida del encuentro y poco relieve público por parte de Trump, que ha agradecido la entrega de la medalla de manera protocolaria.

Hay un posado fotográfico de ambos mandatarios con el cuadro de la medalla del Premio Nobel de la Paz y su dedicatoria al presidente de Estados Unidos, en que el análisis del gesto nos muestra a un Trump que aprieta fuertemente con sus manos el galardón, en señal de posesión y victoria, con una sonrisa forzada para aparecer en positivo en la instantánea, en contraste con la posición de Machado, más natural, de media sonrisa y sujeción leve del cuadro, como muestra de querer agradar y conseguir atraer la atención del ojo de los espectadores del mundo, que están pendientes de estos transcendentales encuentros.

La visita de Machado generó muchas expectativas. En la llegada a la Casa Blanca, su guiño de complacencia es de entrada el color de su traje chaqueta blanco como símbolo de buscar el acuerdo y entendimiento, sin hacer declaraciones a la prensa, con un simple “hola” y “gracias”. Una postura totalmente prudente y discreta que asomaba su encuentro con Trump con una duración aproximada de dos horas y media.

Hay un perfil bajo en la reunión, de la que no hay comparecencia a medios posterior. Esta situación nos muestra, desde el punto de vista del análisis de comunicación, que Trump quiere dejar ver que no haya excesivo protagonismo del encuentro, aunque evidencia su agradecimiento por la entrega del galardón de María Corina, que envuelto en polémica, deja patente las declaraciones del Centro Nóbel de la Paz. que ha manifestado que el título de Premio Nóbel de la Paz no puede cambiar de dueño.

Lo que no ocurrió y debería haber tenido lugar, como es el caso de que no haya habida un encuentro conjunto con los medios de comunicación, las señales diplomáticas de la situación, muestran como Washington ha querido expresar al mundo que se trata de una simple reunión protocolaria que se ha manifestado con más silencios que gestos y palabras de amistad.

La noticia de la visita está en lo que no ocurrió, en la falta de una calurosa acogida a Machado, todo un mensaje de Washington a la oposición venezolana.

 

Comparte en :

Julio García Gómez

Experto y analista de comunicación

Experto en comunicación verbal y gestual de la Fundación Casaverde y Fundación Economía y Salud. Formador de profesorado en habilidades de comunicación. Profesor de IE University Business School y Universidad Carlos III de Madrid. Miembro de ENLACE Ente Latinoamericano de Comunicación en Español.

Tags: El Atril de Julio García Gómez

El Consistorio Digital no se responsabiliza del contenido de los artículos remitidos o de opinión, siendo cada autor responsable de sus propias creaciones.

Noticias similares

También te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
Tienes que aprobar los términos para continuar