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Sabor a gloria: La italiana Camilla se alza con el triunfo en la gran final de ‘MasterChef 14’

La aspirante afincada en Ibiza conquistó al jurado y a Joan Roca con un menú cargado de técnica y raíces tradicionales. El talent de La 1 se despidió liderando el ‘prime time’ de la televisión.
La decimocuarta edición de ‘MasterChef’ ya tiene dueña. Camilla, una italiana de 33 años afincada en Ibiza, se convirtió anoche en la flamante vencedora del popular concurso culinario tras imponerse en un emocionante duelo final a su compañera y gran amiga Annie. En una gala marcada por las emociones a flor de piel y el alto nivel gastronómico, la ganadora no pudo ocultar su felicidad al levantar el trofeo: «Ha sido la experiencia más bonita de mi vida», confesó tras una aventura que le ha permitido experimentar un profundo cambio personal.
Además del codiciado galardón, Camilla se embolsa los 100.000 euros del premio en metálico, verá publicado su propio libro de recetas el próximo mes y completará su formación de alta cocina en el Basque Culinary Center, un privilegio que también compartirá con la subcampeona Annie.
«Es una interpretación espectacular de un mel i mató, con un nivel técnico altísimo. Podría estar perfectamente en un tres estrellas Michelin». — Joan Roca, chef invitado.
El mar y los orígenes: las claves del menú ganador
La propuesta culinaria de la ganadora fue un viaje de ida y vuelta entre el Mediterráneo español y su Italia natal. Abrió boca con el entrante titulado «Para el mal, el mar… Y para el bien, también», una sofisticada versión de guisat de peix compuesta por sashimi de mero, patata aliñada y crujiente de arroz que el chef Joan Roca calificó como un «triple salto mortal con éxito». A continuación, llegó «Raíces», un plato de ñoquis rellenos de ricota y parmesano con crema de setas que sirvió como sentido homenaje a sus padres.
El broche de oro lo puso «Dulce vida», una reinterpretación del clásico postre catalán mel i mató con helado de leche de oveja y miel de panal que representaba la estabilidad y el cariño de su familia política actual. La brillantez del postre desató los elogios unánimes de un jurado que vio en su menú la madurez propia de los grandes restaurantes.
Annie, una rival a la altura de las circunstancias
A un paso de la victoria se quedó Annie, quien también emocionó con un menú cargado de narrativa y tradición familiar. La duelista presentó una sofisticada menestra de alta cocina en honor a su madre, seguida de un contundente lomo de ciervo con sabores de bajo monte dedicado a su madrina y un postre de chocolate y menta bautizado como «La unión». Pese a no conseguir el trofeo, Annie se mostró muy satisfecha: «He aprendido a entenderme, a quererme, a demostrar que valgo», aseguró tras cumplir su gran sueño televisivo.
La gran final no solo fue un éxito culinario, sino también de audiencia. El programa de La 1 se despidió liderando su franja horaria al registrar 774.000 espectadores y un 12,6% de cuota de pantalla, logrando seducir a más de tres millones de espectadores únicos durante la emisión.




















