Casa Mediterráneo celebra una nueva sesión de Historias del Mediterráneo dedicada a los vínculos entre Alicante y Tánger a través del vino Tangerian
Casa Mediterráneo acogió el pasado jueves una nueva sesión del ciclo Historias del Mediterráneo, un encuentro que en esta ocasión puso el foco en los profundos vínculos históricos, culturales y emocionales entre Alicante y Tánger, dos ciudades unidas por siglos de intercambio, memoria y vida compartida a ambos lados del mar.
Durante la velada se presentó Tangerian, el vino de Denominación de Origen Alicante elaborado por Bodegas Ortigosa, una propuesta que recupera la herencia común entre ambas orillas a través del sabor, la tradición y la historia. El público asistente pudo conocer de primera mano el origen del proyecto, su inspiración y el simbolismo que encierra esta creación enológica.
Uno de los momentos más destacados de la noche llegó con la reflexión que acompañó la presentación:
Tangerian no es solo una botella de vino; es la crónica líquida de una época en la que el sol de Alicante se bebía bajo el cielo de Marruecos”.
El encuentro, marcado por la conversación, la memoria compartida y el espíritu mediterráneo, reunió a representantes del ámbito cultural, académico y social, entre ellas Francisco Alcaraz responsable de proyectos de Casa Mediterráneo, Lorenzo Amat alcalde de Monóvar, la actriz Ana Haligua madrina del vino, Angel Luís Marcos Pavon de bodegas Ortigossa, Cristina Arroyo presidenta de la Asociación Alicantina de Periodistas y Escritores de Turismo, Pascual Rosser presidente del Círculo Monárquico de Alicante, Jose Luís Menéndez Fueyo del MARQ de Alicante con destacadas investigaciones sobre el vino alicantino desde hace siglos, así como a personas interesadas en la historia común que une a ambas ciudades.
Antes de catar en vino Pavón dijo unas palabras improvisadas y entrañables como las siguientes” … Muchísimas gracias, Ana, madrina de este vino, porque ni en mis mejores sueños hubiera imaginado estar hoy aquí con vosotros con una madrina de Tánger rememorando esa historia de Tanger Internacional, con el alcalde de mi pueblo y con el director de proyectos de Casa Mediterráneo que para mí es como si fuera mi casa. Y Muchísimas gracias a todos vosotros por venir y estar aquí para conocer ese vínculo de amor entre nuestra tierra alicantina y Tanger”.
Siguió diciendo “… dejarme que ahora os cuente lo que me dice el corazón. Cuando yo era pequeñito yo escuchaba Tánger y Jardín de las Hespérides. Había sido para la bodega un lugar especial. Si os fijáis el símbolo de la bodega es una estrella de ocho puntas que que se utilizaba en el sur de España. Y el 8, el 8 es eternidad. Cuando escuchaba Jardín de las Hespérides me sonaba bien. En la mitología griega decían que existía un lugar en el Mediterráneo Occidental, un jardín mágico y sagrado, en el cual había hespérides que eran como ninfas, mujeres que guardaban ese jardín mágico. Ese jardín mágico tenía unos frutos que eran manzanas doradas que nosotros interpretamos para este vino que son mandarinas, naranjas, de un color tan representativo de Tanger y Alicante. Nunca se ha sabido cuál era ese Jardín de las Hespérides, pero siempre se ha pensado que pudiera ser Tanger.
Ese jardín tenía un héroe, era Hércules. Yo también digo que ese jardín podría ser Alicante porque nuestro equipo de fútbol se llama Hércules.
Ese jardín mágico realmente es un viaje de nuestras vidas, un viaje a lo sagrado y un viaje al final. Tanger representaba el jardín último porque estaba al otro lado del Mediterráneo donde terminaba y empezaba lo desconocido que es el Atlántico. Tánger es la puerta del Atlántico y la puerta del Mediterráneo por lo que es probable que fuese el Jardín de las Hespérides.
Y ese final de nuestras vidas sería la mezcla entre lo sagrado y lo eterno. Desde 1880 en nuestra bodega las han dirigido mujeres y siempre hemos querido poner en valor su liderazgo. Mi bisabuela después de sustituir a mi abuelo fallecido, mi abuela, que era la titular de la bodega, mi madre que era también lo era. Para mí son mis hespéridas que siguen estando aquí uniendo ese pasado con un futuro maravilloso.
Tanger Internacional representa libertad, poder estar unidos sin tener que justificar nada, esa libertad es la que puede hacernos progresar».

Casa Mediterráneo agradece la participación y el interés de todas las personas que asistieron en esa noche de diálogo, cultura y raíces compartidas, reafirmando el papel del Mediterráneo como espacio de encuentro, identidad y futuro.















