A las puertas de una nueva campaña de alto riesgo, el programa de La 2 presentado por Lorenzo Milá profundiza en el fuego intencionado de Molezuelas de la Carballeda y radiografía la preocupante situación de la masa forestal española.
A punto de iniciarse la época de mayor riesgo de incendios forestales en nuestro país, el programa de investigación ‘En Portada’, presentado por Lorenzo Milá, estrena este jueves 21 de mayo a las 23:15 horas en La 2 y RTVE Play el reportaje ‘Anatomía de un incendio’. El documental disecciona la investigación de uno de los fuegos más destructivos del pasado verano: el que se originó en la localidad zamorana de Molezuelas de la Carballeda. Esta producción llega tras un año 2025 especialmente trágico, catalogado ya como el más devastador de este siglo tras haberse calcinado casi 400.000 hectáreas de terreno en toda España.
Un infierno que costó dos vidas
De los 350 incendios registrados el año pasado en el territorio nacional, ‘En Portada’ pone el foco en el siniestro de Molezuelas de la Carballeda, un fuego que traspasó las fronteras de Zamora y llegó hasta la provincia de León, donde sus efectos resultaron todavía más destructores. El suceso, que los testigos describen como «estar en el infierno», se cobró la vida de dos personas y permaneció activo durante 20 días.
Las pesquisas confirman que detrás de este desastre hubo una mano humana de forma deliberada. Isabel García, capitán del SEPRONA en Zamora y responsable de la investigación del caso, recuerda firmemente ante las cámaras la gravedad de estos actos: “Quemar es una actividad criminal”. Es una realidad alarmante, ya que los datos oficiales reflejan que al menos el 50% de los fuegos que se producen anualmente en nuestro país son intencionados.
«Al menos la mitad de los incendios en España son intencionados y quemar es una actividad criminal, advierte el SEPRONA.»
El abandono rural y la falta de rentabilidad
El documental no solo indaga en las causas criminales, sino que también analiza el estado actual de los montes españoles para entender por qué los incendios son cada vez más voraces. Actualmente, el 72% de la superficie forestal en España se encuentra en manos privadas. Sin embargo, mantener los terrenos limpios y sanos resulta económicamente inasumible para la mayoría, dado que muy pocos propietarios logran extraer beneficios o rentabilidad de sus parcelas.
A este factor financiero se suma el grave problema de la despoblación en el medio rural. El abandono del campo ha provocado que existan en la actualidad unos tres millones de hectáreas de bosque de las que se desconoce por completo la identidad de sus dueños. Al no haber nadie a cargo de estos terrenos, la biomasa se acumula sin control año tras año, convirtiendo el monte en un auténtico polvorín y en el combustible idóneo para las llamas.
Menos extinción y más prevención
Ante este panorama, diversas organizaciones sectoriales y ecologistas reclaman un cambio urgente de estrategia en la gestión forestal. Colectivos como el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) o la Confederación de Organizaciones de Selvicultores de España (COSE) exigen a las administraciones públicas una mayor inversión en políticas de prevención durante todo el año, lo que permitiría reducir la vulnerabilidad de los bosques y rebajar el enorme gasto que actualmente se destina a las tareas de extinción cuando el fuego ya es incontrolable.





















