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Los ecologistas denuncian el inicio de la temporada de caza en Madrid sin estudios poblacionales y tras el incendio de la Sierra Oeste

La Plataforma Ecologista Madrileña califica de «inhumana» la apertura de la campaña cinegética 2026-2027 ante el impacto del fuego en más de 27.000 hectáreas y la falta de datos oficiales sobre el estado de la fauna.
La temporada cinegética 2026-2027 en la Comunidad de Madrid arranca este fin de semana envuelta en la polémica y bajo las críticas de los colectivos conservacionistas. La Plataforma Ecologista Madrileña ha denunciado que la campaña comienza mostrando «su cara más inhumana», con una previsión de más de un millón de animales abatidos en pocos meses y en un contexto marcado por las graves secuelas del reciente incendio en la Sierra Oeste, cuyas áreas afectadas y colindantes albergan ejemplares en estado de extrema delgadez.
«La Comunidad de Madrid autoriza la caza de especies en declive o casi inexistentes basándose en los intereses de una minoría del 0,6% de la población, ignorando los informes científicos y el impacto real de los incendios forestales.»
Un arranque condicionado por el fuego y la falta de datos
La temporada ordinaria se rige por la Orden 2511/2026 y se extiende desde el 8 de octubre hasta el 31 de enero para la caza menor (con especies como la paloma, el conejo, la liebre o la perdiz), y hasta el 21 de febrero para la caza mayor (jabalí, ciervo, gamo y muflón). A estas fechas se suman los periodos discontinuos para la cabra montés y el corzo.
Sin embargo, este año el inicio está marcado por la sombra del devastador incendio en la Sierra Oeste, que calcinó 27.327 hectáreas (19.512 de superficie cinegética). Pese a las peticiones realizadas en agosto por la Plataforma —integrada por ARBA, Jarama El Soto, GRAMA, Jarama Vivo y Liberum Natura— para ampliar la suspensión de la caza al entorno colindante donde busca refugio la fauna hambrienta, la Consejería de Medio Ambiente no ha aplicado dicha medida ni ha ofrecido un diagnóstico oficial del impacto del fuego.
Conflictividad judicial y críticas a la gestión autonómica
Desde el punto de vista legal, los ecologistas recuerdan que la Ley de Patrimonio Natural prohíbe cazar especies con estatus de conservación desconocido o desfavorable. No obstante, denuncian que la administración madrileña aprueba las órdenes anuales sin estudios técnicos previos, autorizando la caza de aves en declive como la tórtola europea o la becada, e incluso especies casi ausentes en la región según la nueva Ley de Caza y Pesca.
Esta falta de rigor administrativo ya provocó que el Tribunal Supremo anulase la orden de la temporada 2014/2015, un precedente al que se suma la reciente decisión del Tribunal Superior de Justicia de Madrid de suspender cautelarmente la caza de nueve especies de aves para esta campaña. Ante esta situación, desde los colectivos sociales se reclama que sea el propio sector cinegético el que renuncie temporalmente a la actividad en las zonas castigadas por las llamas por motivos humanitarios y de conservación.
















