Una flota de tres embarcaciones, que incluye un vehículo autónomo no tripulado de última generación, trabaja hasta finales de junio para garantizar la seguridad marítima y reactivar el tráfico comercial en la zona.
Desde el pasado mes de abril y hasta finales de junio, las aguas de la provincia de Alicante se han convertido en el escenario de una ambiciosa campaña hidrográfica. El Instituto Hidrográfico de la Marina (IHM) está desplegando tres plataformas del Grupo Hidrográfico Costero (GHC) con un objetivo crucial: la actualización batimétrica y cartográfica de zonas estratégicas para la navegación. Los trabajos abarcan desde áreas portuarias de difícil acceso hasta aguas someras y zonas de gran profundidad en los alrededores de la isla de Tabarca, unos datos que servirán para renovar las cartas náuticas y publicaciones oficiales del Estado.
Tecnología autónoma para aguas confinadas
La gran novedad de esta campaña es el empleo del vehículo autónomo de superficie (USV) clase ‘VERIL’, una plataforma no tripulada especializada en operaciones dentro de espacios confinados y portuarios. El ‘VERIL’ ya ha completado con éxito el levantamiento de varios puertos de la zona, consolidando la eficacia de la tecnología autónoma para obtener mediciones precisas en áreas reducidas donde los barcos convencionales encuentran serias limitaciones de maniobra.
«El uso de vehículos no tripulados como el USV ‘VERIL’ demuestra la versatilidad y eficiencia de la Armada actual para garantizar la seguridad en espacios portuarios reducidos».
En paralelo, el resto de la flotilla asume la cartografía de las zonas abiertas. La embarcación semirrígida hidrográfica ‘Narwhal’ se encuentra actualmente faenando en las aguas someras situadas al oeste de la isla de Tabarca, mientras que la lancha hidrográfica ‘Escandallo’ concentra sus esfuerzos en los trabajos batimétricos al sur de Santa Pola.

Impulso al tráfico comercial y seguridad en el calado
Durante las próximas jornadas, la atención de la campaña se centrará de forma prioritaria en la entrada a la bocana del puerto de Santa Pola. Allí, la embarcación ‘Narwhal’ realizará una exhaustiva comprobación de las profundidades existentes. Esta labor es fundamental para determinar con exactitud el calado disponible, lo que permitirá el acceso seguro de embarcaciones de mayor tamaño y contribuirá directamente a la recuperación del tráfico marítimo comercial de la localidad.
Una vez concluyan estas tareas, el despliegue del IHM se trasladará al sur del puerto deportivo Alicante Costa Blanca y a las aguas ubicadas al este del cabo de la Huerta, completando así el mapa de fondos marinos de la región.
El legado de Jorge Juan sigue vivo
Esta campaña adquiere un significado especial al desarrollarse en tierras alicantinas, cuna del marino y científico Jorge Juan (1713–1773). Considerado unánimemente el padre de la hidrografía moderna en España, su legado sigue muy presente en municipios como Novelda, Elche o la propia capital alicantina, que cuentan con esculturas en su honor. Sus revolucionarias mediciones geodésicas y sus estudios sobre navegación y construcción naval sentaron los pilares técnicos que, siglos después, siguen guiando las operaciones de la Armada.
Hoy en día, el Instituto Hidrográfico de la Marina, integrado en la Fuerza de Acción Marítima (FAM), da continuidad a esa labor ejerciendo una función de Estado indispensable. Como organismo responsable de la cartografía náutica oficial española, sus trabajos en el litoral alicantino garantizan que las publicaciones de uso obligatorio para la navegación civil y militar sigan siendo sinónimo de máxima seguridad en el mar.















