Europa exige un cambio en los cuidados: prevención, integración y comunidad como ejes del futuro asistencial

Expertos internacionales reunidos en Madrid en la Convención Europea de la Dependencia reclaman anticiparse a la pérdida de autonomía, unificar sanidad y servicios sociales y garantizar una financiación estable para los cuidados de larga duración.

Madrid acoge durante dos jornadas intensivas la Convención Europea de la Dependencia, organizada por la Fundación Economía y Salud. El cónclave ha reunido a destacadas voces del ámbito sanitario, económico y social de diversos países en torno a una conclusión unánime: el sistema actual llega tarde. Europa necesita abandonar la inercia de actuar únicamente cuando el problema de la dependencia ya se ha instalado, virando hacia un paradigma fundamentado en prevenir, retrasar y acompañar mejor.

A lo largo de las distintas mesas de debate, centradas en la atención sanitaria, los mecanismos de financiación y la innovación en los recursos, se han perfilado tres prioridades ineludibles: potenciar la prevención desde la base, romper los silos tradicionales entre la asistencia médica y la social, y transitar de forma decidida hacia modelos residenciales y comunitarios más humanizados y centrados en la persona.

Más prevención y menos fragmentación asistencial

Uno de los diagnósticos más repetidos durante las sesiones ha sido la urgencia de eliminar la histórica fragmentación entre la sanidad y los servicios sociales. Las intervenciones han colocado el foco en la detección precoz y en la continuidad asistencial como herramientas clave.

«La transformación de los modelos de cuidados exige situar la promoción de la salud y la prevención en el centro de las políticas de envejecimiento, reforzando la Atención Primaria y la detección precoz del deterioro.»

Desde la OMS Europa, Stefania Ilinca ha abogado por itinerarios centrados en la persona que conecten de manera fluida la prevención, los tratamientos, la rehabilitación y los cuidados paliativos. En la misma línea, Laura Pikkarainen (Helsinki) ha defendido la implementación de un plan compartido único y la figura de un coordinador claramente identificado para evitar que las cargas recaigan de forma desproporcionada sobre las familias. Por su parte, Francisco José Tarazona (SEGG) ha puesto el acento en potenciar la hospitalización a domicilio y los cuidados intermedios para garantizar altas hospitalarias más seguras.

Financiar con visión social y medir resultados

El debate económico y fiscal ha puesto sobre la mesa la necesidad de revisar los modelos de copago y adecuar la fiscalidad a la realidad del sector.

  • Apuesta por los servicios profesionales: Expertos como Ignacio Fernández-Cid (FED) han reclamado que las ayudas públicas se vinculen a la intensidad real de las necesidades, priorizando los servicios profesionales evaluados por resultados frente a las prestaciones económicas familiares. Asimismo, ha pedido unificar el IVA de todos los servicios acreditados en un tipo reducido único del 4%.

  • Libertad de elección y eficiencia: Desde Alemania, Pascal Tschörtner (BPA) ha defendido asegurar una financiación estable que evite que las barreras de copago limiten el acceso de los ciudadanos a los recursos.

  • Coste-beneficio social: El economista de la salud Bram Wouterse ha subrayado que la sostenibilidad de la dependencia debe medirse por su impacto global en el bienestar de la sociedad y no exclusivamente en términos de gasto sanitario inmediato.

De la residencia tradicional a la vida en comunidad

La innovación en recursos materiales y asistenciales ha marcado el tramo final del foro, abogando por un cambio estructural profundo en los espacios de convivencia para las personas mayores.

«No se trata de una simple mejora cosmética del modelo actual, sino de una transición real desde instituciones cerradas hacia apoyos plenamente integrados en la comunidad.» — Aad Koster (European Ageing Network).

Voces como la de Teresa Martínez Rodríguez (Red CuidAs) han insistido en la necesidad de contar con organizaciones horizontales y equipos de profesionales estables y bien formados. Sánchez-Ostiz (CEAPS) ha reclamado establecer un mínimo europeo de atención domiciliaria y hacer de la rehabilitación funcional un servicio previo y exigible. Finalmente, Sebastiano Capurso (ANASTE) ha puesto en valor el impulso de fórmulas residenciales abiertas, el cohousing y las denominadas dementia villages, recordando siempre que la incorporación tecnológica debe marchar en paralelo al tiempo de atención estrictamente humana.

Tags: Acción Social

El Consistorio Digital no se responsabiliza del contenido de los artículos remitidos o de opinión, siendo cada autor responsable de sus propias creaciones.

Noticias similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Rellena este campo
Rellena este campo
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
Tienes que aprobar los términos para continuar