El cuerpo policial recuerda que los menores de 135 cm deben viajar siempre en los asientos traseros, salvo excepciones muy concretas, para garantizar su protección ante posibles colisiones.
IBI | La Policía Local de Ibi ha lanzado una nueva campaña informativa a través de sus canales oficiales para concienciar a padres y tutores sobre la importancia de los Sistemas de Retención Infantil (SRI). Bajo el lema «la seguridad de los más pequeños empieza antes de arrancar», las autoridades han recordado que el factor clave para determinar la posición de un niño en el coche no es la edad, sino la estatura.
La regla de los 135 centímetros
Según la normativa vigente, todos los menores que midan 135 cm o menos tienen la obligación de viajar en los asientos traseros del vehículo. Es fundamental que utilicen un dispositivo de retención homologado que se ajuste estrictamente a su peso y altura, ya que un cinturón de seguridad convencional no está diseñado para proteger cuerpos de dimensiones reducidas.
¿Cuándo pueden viajar en el asiento delantero?
La Policía Local aclara que la ley solo permite que un menor ocupe la plaza del copiloto en tres situaciones excepcionales:
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Cuando el vehículo sea biplaza (no disponga de asientos traseros).
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Cuando las plazas traseras ya estén ocupadas por otros menores con sus respectivas sillitas.
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Cuando resulte imposible instalar todos los sistemas de retención necesarios en la parte posterior del coche.
Consejos antes de iniciar la marcha
Más allá de la posición en el habitáculo, los agentes insisten en que la efectividad de la sillita depende de su correcta utilización. Por ello, instan a los conductores a realizar tres comprobaciones básicas:
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Instalación: Verificar que el sistema (ISOFIX o cinturón) esté firmemente anclado.
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Adecuación: Confirmar que el dispositivo es el adecuado para el desarrollo físico actual del niño.
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Prioridad: Recordar que, estadísticamente, «detrás viajan más seguros».
Desde la jefatura de Ibi recalcan que estos recordatorios no buscan la sanción, sino la prevención, minimizando los riesgos de lesiones graves en caso de frenazos bruscos o accidentes de tráfico en el entorno urbano o interurbano.


















