Vamos A Hacer Lo Que Hacen Ellos

Quiero hacer un ejercicio de imaginación con la sanísima intención de hacer pensar, tanto a mis compatriotas como a los dirigentes marroquíes.

Imaginen por un momento que en España se crea un movimiento, debidamente financiado por alguna alma filantrópica, que se marca como objetivo reclamar la AUTODETERMINACIÓN PARA EL SÁHARA Y LA AUTODETERMINACIÓN PARA EL RIF.

Este sería el contrapunto a las reivindicaciones que los dirigentes marroquíes están llevando a cabo últimamente sobre la soberanía de Ceuta y Melilla, reivindicaciones que, por otra parte, han incrementado su notoriedad desde que esa misma reclamación ha sido realizada públicamente por el rey de Marruecos.

«Lo cierto es que no es nuestra intención que Marruecos desaparezca. Queremos que los habitantes de esos territorios puedan decidir democráticamente su futuro. Porque no estamos atacando a Marruecos: estamos defendiendo un principio democrático.»

Situados en esta tesitura, ¿qué posiciones adoptarían tanto la Unión Europea como los Estados Unidos?

La Unión Europea intentaría, previsiblemente, evitar que aquello terminase convirtiéndose en un conflicto bilateral. Pero España, a su vez, intentaría conseguir que Bruselas entendiera que Marruecos está utilizando la presión migratoria, económica o territorial contra un Estado miembro.

Así que la cuestión podría plantearse en los siguientes términos:«Si Marruecos puede cuestionar la soberanía territorial española, España también puede defender democráticamente los derechos políticos de las poblaciones que reclaman la autodeterminación.»

Por su parte, Estados Unidos reconoció en 2020 la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental.

Así que no parece de recibo que las reivindicaciones marroquíes reciban únicamente una tenue respuesta española diciendo que Ceuta y Melilla son dos ciudades españolas. Si realmente se quiere que Marruecos comprenda la magnitud de este tipo de reivindicaciones, también debería comprender que España dispone de argumentos y de cauces políticos para defender la autodeterminación del Sáhara y del Rif.

Y esa hipotética posición española podría sustentarse en determinados antecedentes históricos.

El Sáhara fue provincia española desde 1958 hasta 1975. Sus habitantes disponían de DNI español y, actualmente, la ONU sigue considerando a España como potencia administradora.

En cuanto al Rif, ese territorio, en su totalidad, fue protectorado español de conformidad con el Tratado de Fez de 1912 hasta 1956.

Es del todo cierto que, de conformidad con el derecho internacional, España tendría complicado alcanzar el éxito en una reivindicación de autodeterminación de esos dos territorios, puesto que serían los organismos supranacionales correspondientes quienes, en último término, determinarían el marco y el destino jurídico de ambos territorios.

Pero España tampoco puede prescindir de utilizar los cauces que tiene a su alcance para contrarrestar la ofensiva marroquí sobre Melilla y Ceuta.

Así que ESTE HA SIDO UN DIVERTIMENTO que me he permitido para que tanto los lectores como las autoridades marroquíes puedan entender que los caminos de presión existen tanto de ida como de vuelta.

Y, precisamente por eso, es de vital importancia que sigamos manteniendo una política de pacífica vecindad con Marruecos. Todo ello, antes de que el discurso marroquí aumente de volumen y la respuesta española termine centrándose en medidas coercitivas, tales como la anulación de todas las subvenciones, el cierre de fronteras y el impedimento de que ningún barco o avión recale en territorio español para descargar o dar tránsito a sus mercancías.

PORQUE ESAS SÍ SERÍAN MEDIDAS CAPACES DE HACER PENSAR A LAS AUTORIDADES MARROQUÍES.

Joan Pau Rica López

Politólogo

Economista, Asesor, Optimitzador empresarial y Politólogo

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Tags: El Atril de Joan Pau Rica

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