El portavoz municipal y presidente del PSPV-PSOE de Biar deja la dirección comarcal de la organización juvenil para volcarse en su pueblo. En esta entrevista repasa su trayectoria, su faceta más personal, su visión del municipio y sus aspiraciones a la alcaldía.
Movimiento clave en la política del Alto y Medio Vinalopó. Rafa Coloma Francés, una de las referencias jóvenes del PSPV-PSOE en la comarca, ha dejado la Secretaría General de Joves Socialistes a nivel comarcal. Lejos de suponer un repliegue, la decisión busca concentrar todas sus energías en el ámbito local.
Con una combinación de juventud y madurez orgánica, Coloma ostenta actualmente la presidencia del PSPV-PSOE de Biar y lidera la oposición municipal como portavoz en el Ayuntamiento. Todo indica que esta reestructuración despeja su camino para consolidar el proyecto socialista con el que prevé concurrir a las elecciones municipales de mayo de 2027 y optar a la alcaldía de la Villa de Biar.
«Sí. Lo he dicho públicamente y lo vuelvo a decir con absoluta claridad: quiero volver a ser el candidato del PSOE a la Alcaldía de Biar en 2027 y quiero ser el próximo alcalde de Biar.»
Entrevista a Rafa Coloma Francés
A continuación, profundizamos con el líder socialista en los motivos de su relevo comarcal, sus inquietudes personales, el día a día en el municipio y sus metas políticas para el horizonte de 2027.
Relevo orgánico y proyección política
Pregunta.— Rafa, dejas la dirección comarcal de Joves Socialistes. ¿Qué balance haces de esta etapa y por qué cerrar este ciclo precisamente ahora?
Respuesta.—Ha sido una etapa muy importante en mi vida política y también personal. Joves Socialistes me ha permitido conocer de cerca muchos municipios, compartir proyecto con muchísimos compañeros y compañeras y, sobre todo, aprender que la política no se hace únicamente en los despachos, sino estando en la calle, escuchando y trabajando con la gente.
Me voy satisfecho por el trabajo realizado, pero también creo que en política hay que saber cuándo cerrar una etapa. Ahora tenemos por delante un momento decisivo para Biar, ya que las elecciones municipales de 2027 están cada vez más cerca. Por tanto, no lo vivo como una retirada, sino como un cambio de responsabilidad y de prioridades. Después de una etapa trabajando por toda la comarca, ahora toca centrarse en Biar.
P.— Todo el mundo en la comarca lee este movimiento como el paso previo para encabezar la candidatura socialista a la alcaldía en 2027. ¿Estarás en la papeleta para ser el próximo alcalde de Biar?
R.—Sí. Lo he dicho públicamente y lo vuelvo a decir con absoluta claridad: quiero volver a ser el candidato del PSOE a la Alcaldía de Biar en 2027 y quiero ser el próximo alcalde de Biar.
Nuestro objetivo es muy claro: recuperar la Alcaldía. Y para conseguirlo tenemos que trabajar desde ahora, escuchar mucho, sumar a mucha gente y presentar una alternativa que esté a la altura de lo que Biar merece.
La persona detrás del cargo: vida privada y raíces
«Cuando termina un pleno o una reunión sigo siendo yo, con mis preocupaciones, mis amigos, mis aficiones y mis ganas de disfrutar de las pequeñas cosas.»
P.— Se te conoce por tu faceta pública y política, pero ¿quién es Rafa Coloma cuando se apagan los focos de la prensa y los plenos del Ayuntamiento?
R.— Soy una persona bastante normal, la verdad. Alguien a quien le gusta estar con su gente, disfrutar de Biar, salir, viajar, escuchar música, ver una película o simplemente tener una conversación tranquila con amigos.
Creo que además es importante no perder nunca esa parte de normalidad. La política ocupa mucho tiempo, pero no puede ocuparlo todo. Cuando termina un pleno o una reunión sigo siendo yo, con mis preocupaciones, mis amigos, mis aficiones y mis ganas de disfrutar de las pequeñas cosas.
P.— ¿Cómo compaginas una agenda política tan exigente siendo tan joven, con tu vida personal, tu futuro o tu entorno familiar?
R.— No siempre es fácil. Hay semanas en las que la política ocupa muchísimo espacio y tienes que renunciar a determinadas cosas. Pero también creo que cuando haces algo en lo que crees profundamente encuentras la manera de organizarte.
Intento no vivir la política como una carrera de velocidad. Tengo claro que tengo muchos años por delante y que también quiero desarrollar mi vida profesional y personal. Para mí es importante mantener ese equilibrio y no perder de vista quién soy más allá de la política.
También tengo la suerte de contar con personas a mi alrededor que entienden esta dedicación y que, aunque seguramente alguna vez me hayan dicho que le dedico demasiadas horas, siempre han respetado que esto es algo que forma parte de mi.
P.— ¿Qué aficiones te ayudan a desconectar del ritmo diario?
R.— Leer es probablemente una de las cosas que más me ayuda a desconectar. Me gusta descubrir historias nuevas y poder bajar el ritmo de los días más agitados con la calma que proporciona abrir un libro, bajar las pulsaciones y centrarme únicamente en lo que tengo delante.
También disfruto mucho de salir con amigos, de la música, del cine y de pasar tiempo en Biar sin ningún tipo de agenda política. Parece una tontería, pero poder sentarte en una terraza, hablar de cualquier cosa y que durante un rato nadie te pregunte por un pleno o por la actividad política también es muy necesario.
También he aprendido algo que intento aplicar en política: no creerte más que nadie. Puedes tener una responsabilidad, puedes representar a muchas personas, pero sigues siendo un vecino más.»
P.— ¿Cómo encaja tu entorno familiar y tu círculo íntimo esa dedicación tan intensa a la política siendo tan joven?
R.— Con paciencia. Supongo que al principio cuesta más entender que una persona joven pueda dedicar tantas horas a la política, especialmente cuando muchas veces no existe un horario.
Mi entorno conoce perfectamente que esto me encanta y sabe que lo hago porque creo que la política puede cambiar las cosas. También son quienes me ayudan a mantener los pies en el suelo y quienes me dicen las cosas que quizá no quiero escuchar, que creo que es algo fundamental.
P.— ¿Qué valores heredados de tu familia intentas aplicar en tu labor diaria en el Ayuntamiento?
R.— Fundamentalmente, el valor del trabajo y de la palabra. En mi casa siempre he aprendido que las cosas hay que conseguirlas trabajando, que hay que tratar a todo el mundo con respeto y que una persona vale tanto por lo que dice como por lo que hace.
También he aprendido algo que intento aplicar en política: no creerte más que nadie. Puedes tener una responsabilidad, puedes representar a muchas personas, pero sigues siendo un vecino más.
P.—¿Qué le ha aportado la política juvenil a tu forma de entender la gestión pública?
R.— Me ha enseñado muchísimo. Sobre todo, a entender que la política no puede hacerse únicamente desde una institución.
Joves Socialistes me ha permitido conocer realidades diferentes, hablar con jóvenes de municipios con problemas muy distintos y entender que muchas veces las necesidades que tenemos son parecidas: vivienda, empleo, servicios públicos, oportunidades, transporte, ocio o simplemente poder construir un proyecto de vida sin tener que marcharte.
Diagnóstico de la Villa de Biar y modelo de futuro
Yo creo que Biar necesita volver a tener un proyecto de pueblo. Un proyecto que mire a diez o quince años y no solamente al próximo presupuesto o a la próxima actividad.»
P.— Como portavoz de la oposición en el Ayuntamiento, ¿cuál es tu análisis de la situación actual de Biar?
R.— Creo que Biar tiene muchísimo potencial, pero estamos atravesando una etapa en la que falta ambición y falta una dirección clara.
Tenemos patrimonio, tenemos un entorno privilegiado, tenemos asociaciones, empresas, comercio, cultura y, sobre todo, tenemos una ciudadanía con muchísimas ganas de hacer cosas. El problema es que muchas veces el Ayuntamiento parece conformarse con gestionar el día a día.
Yo creo que Biar necesita volver a tener un proyecto de pueblo. Un proyecto que mire a diez o quince años y no solamente al próximo presupuesto o a la próxima actividad.
Y desde la oposición estamos haciendo nuestro trabajo: fiscalizar, señalar aquello que consideramos que no se está haciendo bien y, cuando podemos, plantear alternativas. Pero nuestro objetivo no es quedarnos en la oposición. Queremos gobernar Biar y demostrar que podemos hacerlo de otra manera.
P.— ¿Cuáles serán las prioridades de tu propuesta para los próximos años?
R.— Tenemos claro que Biar necesita recuperar la ambición y que la próxima legislatura tiene que servir para poner en marcha proyectos que llevan demasiado tiempo sobre la mesa. Y hay tres proyectos que para nosotros tienen que hacerse realidad sí o sí.
El primero es modificar el proyecto del centro de día para ampliarlo y que pueda convertirse en una residencia para personas dependientes, con plazas residenciales y camas.
El segundo gran proyecto es hacer realidad el auditorio. No podemos permitir que se quede eternamente en un concurso de ideas o en un proyecto sobre el papel.
Y el tercero es iniciar el expediente para la ampliación del suelo industrial de Biar. Si queremos generar actividad económica, atraer empresas, crear empleo y ofrecer oportunidades para que nuestros jóvenes puedan quedarse a vivir y trabajar aquí, necesitamos suelo industrial disponible.
A estos tres proyectos se suman, evidentemente, otras prioridades como la vivienda, los servicios públicos, el comercio, el turismo, el patrimonio, la participación ciudadana o las oportunidades para los jóvenes. Pero estos tres representan muy bien la idea de pueblo que queremos: cuidar a nuestros mayores, apostar por la cultura y generar oportunidades económicas.
Y creo que esa es la diferencia entre gestionar un Ayuntamiento y tener un proyecto político para un municipio. Nosotros no queremos que la próxima legislatura sea simplemente cuatro años de gestión del día a día; queremos que cuando termine podamos mirar atrás y decir que Biar ha dado un salto hacia adelante.
P.— ¿Qué mensaje le mandarías a los vecinos de Biar que miran con escepticismo la política actual?
R.— Que les entiendo. Creo que es perfectamente legítimo estar cansado de la política, de las discusiones constantes y de ver que muchas veces los políticos hablan más de ellos mismos que de los problemas de la gente.
Pero también les diría que no todos somos iguales y que no todas las formas de hacer política son iguales.
Yo quiero que 2027 sea una oportunidad para recuperar la ilusión por nuestro pueblo. No quiero pedirle a nadie un cheque en blanco ni que confíe en nosotros simplemente porque llevamos unas siglas. Quiero que nos juzguen por lo que hagamos, por lo que propongamos y por nuestra capacidad de trabajar.
Y si algo tengo claro es que quiero ser alcalde de Biar para servir a Biar, no para servirme de Biar. Ese es el compromiso que quiero asumir de cara a 2027.
Gracias Rafa por acceder a esta entrevista y comprobamos que el futuro de la Villa de Biar tiene jóvenes comprometidos y luchadores que velan por ella. Suerte en tu futuro y que se cumplan tus deseos.







































